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100 Años de Flamenco en Nueva York

Vincent Astor Gallery, New York Public Library for the Performing Arts. Hasta el 3 de agosto, 2013.
10 de julio de 2013
Fotos: James T. Miller

“Cien Años de Flamenco en Nueva York” es una exposición que documenta la historia del flamenco y del baile español en la ciudad de Nueva York.  Dirigida por las estudiosas K. Meira Goldberg y Ninotchka Devorah Bennahum, es una mirada cariñosa a la presencia de este género cuya andadura transcurría paralelamente con el ragtime, el jazz y el hip-hop, definiendo la época.  Se presenta un retrato íntimo de los viajes de bailarines y bailaores españoles y norteamericanos que viajaron a Nueva York en el siglo diecinueve, y comienzos del veinte, en busca de fama y fortuna.

Cien años del flamenco

Cien años del flamenco

La exposición, que continua hasta el 3 de agosto en el Vincent Astor Gallery de Lincoln Center, incluye dibujos, grabados, tratados de baile, literatura y programas de mano que dan fe de la presencia de bailaores en los escenarios neoyorquinos.  Se incluye abundante material gráfico, banners, objetos diversos como castañuelas, discos históricos y una guitarra firmada por Vicente Escudero, además de partituras originales, vestuario, zapatos de baile, peinetas y mantones de figuras del baile.  Pantallas de vídeo, ambientación musical y la proyección de diapositivas completan la documentación audiovisual.

Hace pocos días, el estreno norteamericano de un nuevo largometraje documental, “El Fabuloso Sabicas”, tuvo lugar dentro del programa de la exposición para honrar al guitarrista legendario que pasó la mayor parte de su vida en la ciudad de Nueva York.

Como otros géneros que arraigan en tierra ajena, el flamenco llegó a su mayoría de edad al combinarse con la música de la ciudad, y la evolución artística de americanos cuya dedicación al flamenco dio lugar a una escuela americana de baile español también está representada.

 

De especial interés son los fragmentos de película antigua, y artículos de prensa que dan una sensación de inmediatez, y pintan un retrato variado del importante papel desempeñado por los críticos neoyorquinos de música y baile en cuanto a la formación del gusto norteamericano.