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Farrucolandia... y la fiesta sigue

XXI FESTIVAL DE JEREZ
Farruquito "Baile Moreno"
Sábado, 4 de marzo, 2017. 2100h. Teatro Villamarta, Jerez de la Frontera
5 de marzo de 2017
Texto: Estela Zatania
Fotos: Ana Palma

 

Especial XXI Festival de Jerez - Toda la información

Baile: Juan Manuel Fernández Montoya “Farruquito”, Juan Antonio Fernández Montoya “El Barullo”, Antonio Moreno “El Polito”, Gema Moneo, Marina Valiente. Cante: Antonio Villar, Pepe de Pura, Encarna Anillo, Mari Vizárraga. Guitarra: Raúl Vicenti. Percusión: Ané Carrasco. Chelo: Barnabas Hangonyi. 

Estirpe, sangre, familia, raíces, tradición, herencia…  Son palabras que surgen cuando se habla del flamenco de corte clásico.  Y cuando una familia representa una escuela, unas formas estéticas veneradas y copiadas, es un concepto ineludible;  si el arte no se hereda precisamente, al menos se cultiva obsesivamente para conservar lo que es valioso, conmueve a otros y de paso proporciona un medio de vida.  Así funciona la máquina flamenca.

El ejemplo de los Farrucos es un caso extremo.  Empezando por el patriarca desaparecido, Antonio Montoya Flores, “Farruco viejo” como se suele decir, una larga ristra de bailaores exalta y da fe del valor e importancia del farruquismo en el baile flamenco.  Incluso cuando la mayoría hoy en día opta por una línea geométrica inspirada en la danza contemporánea, escasez de cante y exceso de taconeo, la filosofía del abuelo sigue captando adeptos y admiradores.  Después de Farruco viejo, le siguen el primer Farruquito, sus hermanas la Farruca y la Faraona, el actual Farruquito, el Farru, el Barullo, el Polito, el Carpeta…  Y ahora es Juan el Moreno, el pequeño hijo de Farruquito, que con tan solo cuatro añitos, detiene el tiempo y se mete en tu cabeza para siempre con tres movimientos y dos pellizcos.

Conocí a Farruquito poco después de la trágica muerte de su joven padre, Juan Fernández Flores “El Moreno”.  Recién cumplido la mayoría de edad, Farruquito tuvo que asumir el papel de patriarca de tan ilustre familia.  Ahora, quince años más tarde, aquel joven  comparte escenario  con su propio hijo en la obra seudo biográfica, “Baile Moreno”, dedicada a la memoria del Moreno.

Pero las “obras” de Farruquito siempre están supeditadas al baile de compás y pellizco, y ningún guion está por encima.  El compás de “amalgama” de la soleá, la siguiriya, la bulería y las alegrías, es el vehículo que transporta a los intérpretes a la zona flamenca.  Menos magia encuentran en el compás binario de los tangos que también figuran.  

En “Baile Moreno” vemos a cinco personas bailar juntos por siguiriyas, las alegrías cantiñas de Farruquito, nudillos sobre madera, la escena de boda con la asociada alboreá y las gitanas “alreó” de la candela, entre otras cosas. También hay una cuidada producción en la forma de buen sonido e iluminación de diseño.

El equipo del atrás siempre es de primera en el trabajo de Farruquito: las voces de Antonio Villar, Pepe de Pura, Encarna Anillo y Mari Vizárraga, la guitarra de Raúl Vicenti, la percusión de Ané Carrasco y el chelo de Barnabas Hangonyi, además del baile de Gema Moneo y Marina Valiente arropan esta nueva visita a farrucolandia.

 

Farruquito - Baile Moreno - Festival de Jerez

Galería fotográfica, Farruquito "Baile moreno" por Ana Palma

 

Video: