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Flamenco cercano en Espacio Santa Clara de la Bienal de Flamenco

Los recitales más íntimos de esta edición de La Bienal tendrán lugar entre el 15 de septiembre y el 3 de octubre. Cinco de ellos cuentan con el respaldo de la Fundación SGAE.
8 de septiembre de 2014

Especial XVIII Bienal de Flamenco - Toda la información

Convivirán artistas consagrados y veteranísimos como Nano de Jerez con voces nuevas como las de Rocío Bazán y José Manuel Carmona.

Las citas en el Dormitorio Alto del antiguo convento en el que la Bienal tiene su sede se iluminan desde el lunes 15 de septiembre con la guitarra del onubense Manuel de la Luz, un joven intérprete que, sin embargo, estudió y trabajó con consagrados guitarristas como Gerardo Núñez, Juan Manuel Cañizares, Juan Carlos Romero o Niño de Pura y ha tocado para figuras como Carmen Linares, Miguel Poveda, Arcángel, La Susi o Lole Montoya. En las piezas cantadas que tocará en la Bienal se hará acompañar de Carmen Molina.

De la Luz de Huelva a la pureza de Mairena, gracias al concurso de Manuel Cástulo, el martes 16, que promete entregar El Corazón por la Boca en su contribución en esta Bienal, con un recital basado en su último disco, del mismo nombre. Cástulo (Mairena del Alcor, 1970) rinde homenaje con su eco propio a una generación anterior de cantaores, de la que es heredero, con este espectáculo, entre los que destacan Fosforito, Calixto Sánchez, Miguel Vargas, Menese, Morente, Camarón y, cómo no, a la Casa de los Mairena, con Antonio a la cabeza.

Espacio Santa Clara - Bienal

Jerez, tan presente en la Bienal de 2014, también está muy representada en el ciclo de actuaciones programadas en el Dormitorio Alto. Melchora Ortega inaugura el miércoles 17 la presencia de artistas jerezanos. La cantaora, nacida en 1972, ha ganado el premio Bienal de Flamenco del Cante en el II Concurso de Jóvenes Intérpretes Flamencos de la Bienal. Y es que esta paya del barrio gitano de Santiago tiene, pese a su juventud, un ramillete de galardones obtenidos en concursos flamencos, entre ellos el Premio Antonio Mairena en los cantes a compás, logrado en 1995.

Sin salir de Jerez, el toque de Manuel Valencia llenará el Dormitorio Alto de Santa Clara un el 18 septiembre. Sobrino de Fernando Terremoto, desde niño ha tocado la guitarra, primero en fiestas del barrio jerezano de la Asunción hasta llegar a formar parte del grupo de trabajo de Gerardo Núñez, con el que ha tocado por todo el mundo, sin olvidar sus colaboraciones con Manuel Moreno Junquera, Moraíto, otro de los artistas que ha influido notablemente en su manera de tocar. Su presencia en el Espacio Santa Clara viene precedida del éxito que como tocaor en solitario obtuvo en la última edición del Festival de Jerez.

Y del compás jerezano a la sal de Cádiz, expresada en la tarde del viernes 19 por un dúo de experiencia y juventud, gracias al saber hacer de un consagrado como Juanito Villar y al ímpetu de su hijo. Villar padre ya proviene de una saga de cantaores, pues sus padres eran consumados intérpretes. Por ello destacó desde niño, primero, y de joven, después, en tablaos como Los Canasteros o Torres Bermejas en Madrid. Su hijo es la continuación de esta saga de cantaores capaces no sólo de dominar los cantes de Cádiz y Los Puertos, sino un variado repertorio de palos de diferentes estilos.

Juventud también trae al Dormitorio Alto Rocío Bazán el lunes 22. Nacida en Estepona en 1977, su vocación flamenca afloró desde niña, pese a que en su familia, muy aficionada, nadie se dedicó al cante profesionalmente. Comenzó cantando detrás, ese aprendizaje para tantos buenos profesionales. Y su buen hacer tanto en los cantes con ritmo, que más domina, como en los largos le han valido no pocos premios, entre los que destacan el Premio Especial a los jóvenes flamencos, obtenido en 1999 en el Concurso del Cante de las Minas de La Unión, o el Premio Jóvenes Intérpretes en la XII Bienal.

La segunda semana en los cuartos de esta Bienal prosigue el martes 23 con otro niño precoz del cante convertido en profesional de éxito: Miguel Ortega. Alumbrado en Los Palacios en 1975, Ortega debuta con cuatro años y desarrolla su afición   en multitud de escenarios hasta que le cambia la voz en la adolescencia. Tras un paréntesis, regresa con 18 años al cante y su trayectoria está jalonada de premios, entre los que brilla la Lámpara Minera de 2010, ganada en La Unión. 

En un requiebro, este ciclo en el Dormitorio Alto ofrece el miércoles 24 la actuación de proscritosDF. El dúo formado por el guitarrista Raúl Cantizano y el percusionista Antonio Montiel presenta en la Bienal su segundo disco, Presentimientos. Ambos proponen una personal visión del flamenco desde una perspectiva heterodoxa y arriesgada. Su atípica formación multitímbrica donde permite escuchar la guitarra flamenca y el cajón, pero también zanfoña, trompeta, percusiones, loops y ventiladores.

De vuelta al cante, otro joven palaciego mostrará su arte el jueves 25. José Ángel Carmona, nacido en 1977, es hijo del cantaor Juan Carmona, Juanito El Distinguido y presenta su nuevo trabajo Por los rincones, un disco lleno de jondura y vanguardia que sorprenderá a pocos y extraños. Fue galardonado en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2012 con el Giraldillo al cante de acompañamiento en el espectáculo Rosa, Metal, Ceniza.

 

Otro padre y su hijo nos citan en el Dormitorio Alto el viernes 26. Canela de San Roque y su hijo Canelita, dos consumados especialistas en el flamenco más clásico. El padre es un cantaor enciclopédico, con un dominio de los palos largos digno de mención, y capaz de cantar por cualquier estilo. Su hijo ha heredado su eco y unos metales a los que le imprime su propia frescura.

La tercera semana en el Dormitorio Alto se abre el lunes 29 con un cambio de registro, en una versión actual del flamenco que hoy se escucharía en los cuartos. El piano de Ariadna Castellanos llenará la estancia de una forma distinta, igual de válida, de sentir esta música universal. Virtuosa del piano y compositora, esta joven es uno de los talentos más prometedores del flamenco. Formada en el piano clasico desde los seis años, estudió becada por la Guildhall School of Music de Londres, primero, y por la Berklee College of Music de Boston, después, afirma que siempre fue una flamenca de corazón. 

Felipe Scapachini, cantaor payo de Cádiz, nos devolverá a la atmósfera de los cuartos de siempre el martes 30 de septiembre. Continuador de la escuela gaditana, al escucharlo su eco nos traslada al cante de Aurelio Sellés, Manolo Vargas, Antonio el Herrero, Pericón, la Perla o Chano Lobato.

El onubense Jeromo Segura, también de la cosecha de finales de los setenta, estrenará octubre (día 1, miércoles) con su recital Pureza-Segura, en los que ofrecerá tangos, soleá, cantiñas, cantes  mineros, bulería de Cádiz, seguirilla, fandangos de Huelva y copla por Bulería. Segura, cantaor autodidacta, hasta que obtuvo una beca para estudiar con Naranjito de Triana o José de la Tomasa, preludio de otros muchos galardones, entre los que está la Lámpara Minera de La Unión de 2013.

Jerez protagoniza las dos últimas citas en el dormitorio Alto de Santa Clara. El jueves 2 de octubre con la guitarra de Alfredo Lagos, consumado intérprete para baile que nos brinda la oportunidad de escucharle como solista. Y el viernes 3 Nano de Jerez, quien trae un recital con lo mejor de su cante, repleto de compás fragüero y de ecos festeros. Curtido en los mejores tablaos, Nano es uno de los cantaores jerezanos consagrados, capaz de brillar en los tercios con una personalidad que siempre parece distinto incluso a sí mismo.

 

Más información y venta de entradas. www.labienal.com