El guitarrista flamenco Miguel Salado ha muerto este jueves en su domicilio de El Puerto de Santa María a consecuencia de un cáncer de mama diagnosticado en 2023. Nacido en Jerez de la Frontera en 1981, sus restos serán trasladados a su ciudad natal a lo largo del día de hoy.
Salado procedía de una familia con raíces profundas en el flamenco jerezano: por línea paterna estaba emparentado con los Lara —el Tío Pacote— y los Peña, dos de los linajes más representativos del cante de Jerez. Se inició en la guitarra de manera autodidacta en la infancia, y su formación fue tomando forma a través de distintos maestros hasta llegar a Parrilla de Jerez, en cuya casa residió durante cuatro años. Fue Juan Moneo El Torta quien lo descubrió casi por casualidad, al escucharlo tocar en un coro rociero, y quien lo subió por primera vez a un escenario.
Con el tiempo se consolidó como una de las referencias del toque jerezano, orientando su carrera fundamentalmente hacia el acompañamiento al cante y al baile. Su guitarra estuvo al servicio de figuras como José Mercé, Paco Cepero, Aurora Vargas, Manuel Moneo, Rancapino, El Torta, Chocolate, Pansequito, Capullo de Jerez, Jesús Méndez o Antonio Reyes, entre otros. También acompañó al baile de Joaquín Grilo, Merche Esmeralda y Carmen Cortés, y participó en la gira Corazón Congelado de Pastora Soler. Con su grupo Al compás de Jerez actuó en escenarios como la Bienal de Flamenco de Sevilla y el Festival de Música de Berlín. Su participación en Nueva Frontera del Cante de Jerez 2008 fue reconocida por el Festival Internacional de Las Minas como mejor producción discográfica del año.
El confinamiento marcó un giro en su trayectoria: empujado por su amigo y productor José Luis Espinosa, Salado comenzó a componer piezas propias y a explorar un registro que hasta entonces había quedado relegado frente a su dedicación al acompañamiento. Fue precisamente al terminar la grabación de Bahía de Cai cuando recibió el diagnóstico. Afrontó la enfermedad con una actitud que él mismo describió en estos términos: «No me pregunto ‘¿por qué a mí?’. La pregunta es: ¿para qué ha venido esto a mi vida? Si le das la vuelta a la tortilla se te abre un mundo».
Miguel Salado tenía 44 años.
Os dejamos un vídeo que grabamos con el cante de Luis el Zambo en el Círculo flamenco de Madrid en diciembre 2017
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