«El glorioso disfraz de todas las santas» – Estevez y Paños triunfan con su juerga permanente

Entras en el metro la noche de todos los santos y, enfrente se sienta una joven de tez mortecina a la que le sale un borbotón de sangre por la comisura de los labios, viste corpiño colorao y botas negras altas que acaban cerca de una minifalda de vértigo. Miro de reojo la sipnosis argumental del espectáculo que voy a ver: se titula “Doncellas (juerga permanente)” que tiene como protagonista a Ramón Montoya y que será interpretado por Alejandro Hurtado, un guitarrista al que tenía ganas de hincarle el diente.

De vuelta a casa, asombrado y abrumado por lo que acabo de ver, rezo (como buen agnóstico) porque en la página web de la suma hayan publicado el guión pormenorizado de todos los elementos del espectáculo. La ficha es abigarrada pero le faltan los detalles. Miro a mi alrededor y el vagón del metro se ha llenado de mujeres jóvenes disfrazadas de mil maneras monstruosas y excitantes. ¿Lo ven? Así, sin detalles, la cosa pierde la gracia. 

Se abre el telón. Una mar de sillas de enea mira hacia un escenario ocupado por el guitarrista Alejandro Hurtado en el papel del Don de la guitarra en los años veinte y treinta del siglo XX. ¡Ole! En las sillas nueve bailaores ejecutan una pieza sublime en un delicioso ejercicio estético de perspectiva. Montoya suena increíble en la manos de Alejandro Hurtado que interpreta una rondeña. 

“Ver a millares de personas en silencio, como si estuvieran dominadas, sujetas por un embrujo, produce una enorme emoción. Y luego los aplausos… que te vuelven loco de una alegría tan grande, tan grande que dan ganas de llorar” (Ramón Montoya).

Ojo al dato: los nueve bailaores aplauden la interpretación de la primera escena empujado al respetable a seguir sus instintos. Hemos visto muchos espectáculos “contemporáneos” en los que se reprimen aplausos y jaleos. Estévez y Paños nos muestran cómo han construido el espectáculo y nos hacen cómplices del mismo. He encontrado el guión en un rincón del festival de Jerez. 

¡Oooóle!

LOS SONES DE LA ÉPOCA

La pena es que ese guión no lo cuenta todo porque en la siguiente escena “Alegre noche de jarana” descrita como “Suite de sones de la época” suenan bases electrónicas mientras los bailarines interpretan aires folklóricos. Les contaré un secreto de dj: no hay nada mejor para un dj flamenco que salirse por los cerros de Úbeda y pinchar en clave de soul, jazz, urbano o reguetón y después de eso volver al flamenco. Estévez y Paños llevan esa idea al extremo, a los extremos. Por un lado después de una pieza de electro-muñeira suena la guitarra de Hurtado en el papel de Montoya y por el otro suena un remix de folklore de verdad con una abuela fustigando una romería sobre un trance electrónico al compás de los panderos mezclados con los crujidos de un disco de pizarra en el que suena la milonga de Simón el enterrador interpretada por Don Ramón Montoya junto al saxofonista Fernando Vilchez. De todo ello se deduce que todos los flamencos por muy inmortales que estos sean para la historia del flamenco eran conscientes y practicaban el noble arte de ser contemporáneos. Así que don Ramón alimentaba sus juergas mezclando flamenco con muñeiras y zorzicos. rumbas cubanas y el foxtrot de la misma procedencia que eso de la noche de Halloween.

¿Y EL BAILE? 

¡Oooolé!

Todos los bailaores están de dulce, uno a uno, y por separado, y todo sin quitarle una miaja de protagonismo a Don Alejandro Hurtado en el papel de Montoya. Las coreografías delatan las querencias de cada bailarín, detectamos formación clásica y hip hop, sin que importe demasiado porque todo está delicadamente equilibrado al servicio del espectáculo (incluida la pausa del comercial protagonizado por Don Antonio Chacón). Encontramos alguna solución que parece inspirada en lo último de Rosalía pero, en general, todo resulta nuevo, a estrenar. Tanto que Rafael Estévez no hace alardes de su estilo genuino que ha roto todos los moldes especialmente sus movimientos desde el codo hasta la uña. 

EL GESTO ES EL MENSAJE

Decía el sociólogo McLuhan que “el medio es el mensaje” lo más importante del anuncio es que salga por la tele. No sé si está vigente hoy con el algoritmo. Se entiende el subtítulo de un espectáculo interpretado por diez hombres (juerga permanente) pero… ¿de donde viene lo de “Doncellas”? La respuesta la encontramos en el guión que cita “Adivinanza de la guitarra” de Federico García Lorca, Incluido en “poema de cante jondo” :

“En la redonda
encrucijada
seis doncellas
bailan.
Tres de carne 
y tres de plata…” 

Intuimos que la acción se sitúa en tiempos de la república (1931-1936) Momento en que los flamencos llenaban plazas de toros. Luego el fascismo y las guerras. Aquí un millón de muertos, en “Doncellas” solo sale uno, fusilado. El gesto lo dice todo, los cañones se tornan en saludos a la romana cara al sol, que no suena, ni falta que hace.

LA COREOGRAFÍA, DE VUELTA

Todo acaba donde empezó con la misma perspectiva, salvo que ahora Alejandro Hurtado está cerca del público, de espaldas, viendo como las sillas se han transformado en rejas, creo. De vuelta a casa pienso en la excelencia de nuestros coreógrafos. Hace tiempo que Manuel Liñán no está solo. Hay más, unos cuantos más. 

El vagón de metro se ha llenado de doncellas escalofriantes. Musito la sentencia de Tía Anica La Piriñaca: “cuando canto a gusto la boca me sabe a sangre”. No sé si ha sido para mis adentros. Todas ponen caras de no entenderlo, salvo una, disfrazada de Rosalía que, al fondo, se ríe a carcajadas.

Fotografías & vídeo: @Manjavacas.flamenco

FICHA:

XXI Suma flamenca. Estévez / Paños y Cía. Doncellas [juerga permanente]. Madrid. Teatro del Canal. 31 de octubre de 2026 (Noche de todos los santos, también conocida como Halloween)

Rafael Estévez y Valeriano Paños, dirección, idea original, coreografía y baile
Bailarines solistas (por orden alfabético)
José Alarcón
Jesús Bergel
Pol Martínez
Manuel Montes
Jorge Morera
Jesús Perona
Yoel Vargas

Alejandro Hurtado, guitarra

José Alarcón y Jorge Morera, coreografía (Malagueña de las muertas esperanzas)
Estévez & Paños / Yoel Vargas, coreografía (Seguiriya del cuarto)
Rafael Estévez, Yoel Vargas, reconstrucción coreografías históricas
Estévez & Paños, Pol Martínez y Yoel Vargas, reconstrucción material folklore
Don Ramón Montoya Salazar (Madrid, 1879-1949), música
Rafael Estévez, Julia Gallent, Juan M. de las Heras, Pol Martínez, música adicional / transiciones musicales
Rafael Estévez, guión y selección de repertorio
Olga García (A.A.I.), diseño de iluminación
EPCIA, diseño de espacio escénico / vestuario
María José Fuenzalida, diseño sonido
Olgar García y Antonio Carmona, técnicos de luces
María Viñuela, coordinación escenario/vestuario
Rina Srabonian, fotografía
Estévez / Paños y Compañía – GNP, producción
Estévez/Paños y compañía / Patricia Garzón, dirección ejecutiva
Estévez / Paños y Compañía, distribución (nacional / internacional)
Patricia Garzón, Carmen Cantero y Agnès Blot (nacional), Aurora Limburg (internacional), distribución

Agradecimientos especiales: Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma (Madrid), Ballet Nacional de España y Estudio Los Cabales-Huelva por la cesión de salas de ensayo.

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