Joaquín Grilo y los duendes saliendo del congelador

Homenaje a los 70 años del Corral de la Morería - Teatros del Canal

Homenaje a los 70 años del Corral de la Morería - Teatros del Canal

Cada uno va al flamenco como quiere y puede. Unos van con saberes heredados y a veces con algunos prejuicios que van pegados a la sabiduría. Otros llegan inocentes, sin referencias, empujados por amigos, amantes o la pura y simple curiosidad. Al final todos nos enfrentamos a lo mismo: el arte fraguado en el dolor, las tripas, el corazón, las emociones y mil cosas más.

A mí, por ejemplo, no me gusta ver bailar a Joaquín Grilo con pantalones de cuero y también me incomodan sus zapatos de manchas blancas y negras, yo soy más de las formas geométricas. Lo dijo Billy Wilder: “Nadie es perfecto” porque Grilo es uno de mis bailaores favoritos desde que bailó “Well, you needen´t” de Thelonius Monk en el primer disco en solitario de Chano Domínguez. Monk es uno de los enigmáticos compositores del siglo XX y los estudiosos se dedican a desentrañarlo, pasen y lean a Sergio Pamiés Rodríguez en su introducción a un artículo sobre las armonías en el jazz y eso: “Algunas de las composiciones de Thelonious Monk son notoriamente problemáticas para los improvisadores. Debido a su uso de movimientos armónicos no convencionales y a sus “voicings” personales, es difícil sintetizarlas en el formato tradicional de lead sheet de 32 compases usado en la enseñanza del jazz”.

Yo no entiendo na. Por eso me enamoré de los pies de Grilo, porque desde mi punto de vista desentraña los dilemas armónicos de Monk. Por si acaso se lo pregunté a Jerry González que me dijo:

-Monk es un rumbero (al estilo cubano) tu puedes sentirlo ahí tirando un pasito.

Por si acaso hablé con Chano Domínguez y le pregunté qué era lo que habían el comido el día de la grabación.

-Jamón, mucho jamón, contestó el pianista entre risas.

No he vuelto a escuchar a Grilo bailar a Monk por bulerías. No me importa, cuando voy a verlo cierro los ojos y escucho sus tacones por si vuelve a aparecer, ahí es donde me pierdo su cara de chufla y su manera de entender el baile. Lo repito nadie es perfecto.

Estamos de nuevo en la sala de cristal de los teatros del Canal para rendir homenaje al Corral de la Morería; en la calle hace un frío que pela y se palpa una cierta expectación… o es que la gente se frota las manos para entrar en calor. El show arranca con la garganta herida de Carmen Grilo que armoniza sus penas mientras su hermano Joaquín aparece moviendo las manos como si fuera un cronopio de Julio Cortazar que se mueve fuera de la tradición… Ahí es donde uno piensa que será por eso que lleva pantalones de cuero y zapatos a juego con una vaca lechera, con un par…

Manuel Moneo canta la copla que cuenta que se casa este año, o el año que viene y lo hace por el lado ese en el que no le pueden poner una pega, ni dentro ni fuera de la familia que ese apellido tiene solera. Misma-mente para la guitarra de Francis Gómez un portento que sostiene el entramado sonoro con detalles de peso pluma que dejan flotando la musicalidad en el ambiente. Si han notado un escalofrío, no es aún cosa de los duendes es que la sala de cristal es de cristal.

Con la seguiriya aparece la bailaora Paula Salazar, monumental en el fondo y en la forma. De repente el mundo se para, un instante de silencio, un momento de magia como cuando caen copos de nieve a cámara lenta que nos transportan a otro tiempo, a otro lugar que siempre es nuestro y que es intransferible porque pertenece a nuestra infancia, lo mejor de nuestra memoria.

Y ahí estamos transfigurados por el duende o lo-que-sea-que-sea-eso cuando empieza un toma-ke-toma de esos que inspiran a los dueños de las tabernas a anunciar que esa ronda va por cuenta de la casa. En otros casos es el momento de romperse la camisa según cuenta la leyenda, probablemente difundida por un camisero en crisis.

En esas se nos pasó el frío y vinieron unas alegrías y otro “paso-a-dos” en el que Joaquín Grilo y Paula Salazar se pusieron de acuerdo en tó y nos regalaron felicidad coreografiada. Por si faltaba algo la guinda la puso Blanca del Rey, directora artística del Corral que puso algo más que la clásica pataita. En la calle hacía un frío que a mí me recuerda a mi infancia en Burgos.

Fotografías & vídeo: @Manjavacas.flamenco

FICHA. Homenaje al Corral de la Morería. Teatros del canal, sala de Cristal 
Grilo. 
Baile: Joaquín Grilo
Colaboración baile: Paula Salazar
Guitarra: Francis Gómez
Cante: Carmen Grilo y Manuel Moneo
Dirección artística, coreográfica y escénica: Joaquín Grilo
Idea original y coreografía: Joaquín Grilo
Música: Francis Gómez
Diseño de iluminación e idea escenografía: Joaquín Grilo

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