Pastora Galván, bailaora en estado de gracia

Espectáculo: 6taxi6. Bailaora: Pastora Galván. Partenaire: Ramón Martínez. Lugar: Teatro Cajasol. Ciclo: Jueves Flamencos. Fecha: lunes 18 de mayo de 2026. Aforo: Lleno

Lo que hace que queramos ver siempre a Pastora Galván es que no sabemos nunca a qué vamos a enfrentarnos. Completamente al margen de las tendencias y estéticas imperantes en la danza, fuera de la norma y de lo previsible, y a las antípodas de lo conceptual, Pastora ofrece en cada espectáculo una nueva experiencia, casi siempre divertida y salvaje.

En ese ambiente de expectación llegó este lunes al ciclo Flamenco aparte que ha inaugurado esta edición los Jueves de Cajasol para estrenar 6taxi6, una pieza breve (unos 50 minutos) de formato sencillo y sin grandes pretensiones donde la artista despliega sus dotes interpretativas para emprender un viaje por seis destinos del mundo que le permiten explorar nuevas facetas y rebuscarse en sí misma.

De Roma a Triana, pasando por Copacabana, Casablanca, Transilvania o Nueva Orleans, la sevillana se va cambiando de zapatos (-de unos tacones imposibles a unas bailarinas planas-) para emprender un camino de autoconocimiento donde se deja llevar por las corrientes musicales de cada cultura para bailar sin tapujos.

Con claras referencias a una de las obras claves de su repertorio, La francesa, y reminiscencias al trabajo de su hermano Israel Galván con Marlene Monteiro en Ri Te, la artista muestra su lado más cómico a través de gags donde prima la expresividad, la gestualidad, la parodia y la risa por encima de lo virtuoso o la jondura. Para decepción, claro, de los espectadores que esperaban disfrutar de un espectáculo flamenco tradicional y para alegría de quienes valoran su carácter anárquico, imprevisible y libre.

Sin cante ni guitarra 6taxi6 cabalga entre lo flamenco y el clown de modo naíf, ofreciendo momentos canallas, irreverentes y hasta delirantes que no pretenden, o eso parece, querer trascender ni llamar a la reflexión, sino responder a lo más elemental y prosaico. Así, como artista excesiva, descarada y nada prudente, Pastora Galván invita a jugar, justo lo que agradecía a la salida del teatro un público saturado de danza intelectual.

Desde luego, fue en las escenas donde hizo alarde de su baile sensual, pícaro y rebosante de flamencura, a compás de su propio cuerpo, jaleos y palillos, donde arrancó más oles. Igual que lo hizo su partenaire, Ramón Martínez, un bailaor al que nos encantaría ver más en los escenarios y que aquí, como ya ha hecho otras veces en la compañía de Israel, no sólo demostró su salero, desparpajo y personalidad bailaora, sino que se metió al público en el bolsillo con su carisma en la escena, regalado uno de los grandes momentos de la noche con su interpretación sintonizando la radio de este coche. Arte desvergonzado y con conocimiento. Pa qué más.

Fotografías Remedios Malvárez

Salir de la versión móvil