El lema del Tagarnina Fest, «Danzar entorno al flamenco», guía la programación que su director, Paco Hidalgo, construye con todos los colores del flamenco. Anoche, en la segunda jornada del festival, esa idea se hizo visible en dos propuestas bien distintas: la danza en su expresión más contemporánea, de la mano de la compañía DCCdanza, de Daniel Doña y Cristian Martín, con su espectáculo «Retrospectiva 2.0», y una propuesta de corte más clásico bajo el título «Mujeres de bandera», con Antonia Jiménez al toque, Naike Ponce en el cante y Ana Almagro al baile.
La cita tuvo lugar en el segundo de los escenarios al aire libre del festival, el de la Fuente Alta de Algodonales, en una noche de agosto de luna creciente y temperatura agradable. El público no solo ocupó todas las sillas dispuestas para la ocasión, sino que fue situándose alrededor de todo el espacio escénico.
Retrospectiva 2.0: un diálogo entre estilos
La compañía DCCdanza, integrada por Daniel Doña y Cristian Martín, presentó «Retrospectiva 2.0», un espectáculo creado hace diez años y con reconocimientos importantes en su trayectoria. A lo largo de este tiempo, la pieza ha evolucionado, y anoche el público pudo ver el resultado de esas sucesivas recreaciones.
El baile a dos de ambos intérpretes se sostuvo como un diálogo entre la danza clásica, el flamenco y la danza contemporánea, con una fusión que atravesó todo el espectáculo. Bailaron por farruca, romance y seguiriyas, entre otros palos, con un cierre magistral en su paso a dos por sevillanas.
Fotografías @Manjavacas.flamenco
Mujeres de bandera: tradición en clave actual
Tres mujeres de tres generaciones distintas plantearon un recital de formato tradicional, con matices sutiles que acercaron esa tradición a un lenguaje actual. La guitarra de Antonia Jiménez, pionera y referente entre las guitarristas flamencas de hoy, marcó el pulso del recital con un solo inicial al que se sumó la sanluqueña Naike Ponce, cantaora de estilo propio y bien definido, que entró en escena por guajiras y dio paso al cante para el baile por soleá.
En ese momento se incorporó Ana Almagro, bailaora del Ballet Nacional de España, que sorprendió al público apareciendo desde la parte alta de la plaza hasta llegar a las tablas, donde desarrolló su baile por soleá. Un baile con mucha flamencura, cargado de sensibilidad y expresión, cerró su baile saliendo de escena por el mismo lugar por el que había entrado, integrando toda la plaza como espacio escénico.
Mientras se preparaba el segundo de los bailes, Naike Ponce interpretó varias coplas populares por bulerías con el toque por medio de Antonia Jiménez.
La bailaora regresó a escena descendiendo por el lateral de la fuente, vestida con bata de cola y mantón, con mucho arte y el peso propio del baile por alegrías, con un manejo elegante del mantón y la bata de cola.
Fin de fiesta compartido
La jornada se cerró con un fin de fiesta por bulerías en el que se sumó a escena Paco Hidalgo, bailaor y artífice del festival. El público, puesto en pie, agradeció así una noche inolvidable de quienes la vivimos en la segunda noche del Tagarnina Fest.
Fotografías: @Manjavacas.flamenco
