VIII Festival de Jerez – 29- febrero. 'Mi Camino' Manolete, Chocolate

 
Manolete “Mi camino”. Chocolate.

Teatro Villamarta,

Jerez de la Frontera.
Domingo, 29 de febrero, 2004. 21.00h

Todas las
reseñas del Festival de Jerez

Primera parte-
Baile:
Manolete, Judea Maya, Susi Parra, Mara Martínez,
Kelian Losada, Rafael Martos. Cante: Joni Cortés,
Pepe Jiménez. Guitarra: Felipe Maya, Basilio
García. Violín: Bernardo Parrilla.
Segunda parte-
Cante: Antonio Núñez Chocolate. Guitarra:
Antonio Carrión.

Después del experimentalismo de la joven formación
madrileña Danza en Compañía con su original
presentación “Alma morena” en la sala de la Compañia,
regresamos al flamenco más ortodoxo en el Teatro Villamarta
con dos veteranos de la llamada “época de los festivales”,
triste etiqueta que se emplea para denominar los años que
precedían la revolución Camarón/Paco.

Manuel Santiago Maya ‘Manolete’ representa hoy en día
la mejor tradición del baile flamenco masculino. Junto con
otro granadino, Mario Maya, y el madrileño El Güito,
cambió los parámetros del baile con sus líneas
sencillas y su economía de movimiento. Si Vicente Escudero
puso la estética, este trío de jóvenes puso
el compás y la energía, y hoy en día los nuevos
valores siguen este camino emprendido hace treinta y cinco años.

La
breve pero dramática presentación al espectáculo
por parte del granadino nos recuerda que estamos a punto de ver
bailar flamenco, nada de sucedáneos. Siguiriya del grupo
al completo da paso a la farruca de Manolete, uno de sus bailes
más emblemáticos y forma que vuelve a ponerse de moda
después de décadas de abandono. El violín de
Bernardo Parrilla complementa y realza el aire nostálgico
del único palo flamenco en tono menor.

La mejor tradición del baile
flamenco masculino.

Tangos del grupo con fuerte sabor granadino, y tonás de los
dos cantaores donde nuevamente el violín es empleado y dosificado
con mano sabia. Manolete sentado con foco cenital para destacar
el zapateo que realiza desde su silla sirve de introducción
para unas alegrías. El bailaor ha logrado actualizar el producto
sin perder su personalidad, siempre elegante, siempre flamenco.

Después del descanso, la veteranía de Antonio Núñez
‘Chocolate’. Empieza anunciando “me siento como
en mi casa”, una referencia a haber nacido en Jerez aunque
haya vivido desde niño en Sevilla. Su cante es el de la Alameda,
de los Pavones y de Triana, pero también de Manuel Torre
y de Juan Mojama – lo mejor de Sevilla y Jerez destilado en su inconfundible
personalidad cantaora.

Lo mejor de Sevilla y
Jerez destilado en su inconfundible personalidad cantaora

El
acompañante habitual del cantaor es Antonio Carrión,
y muy pocos jóvenes hoy en día sabrían mimar
y arropar el cante clásico y algo anárquico del Chocolate
con tanto conocimiento y buen gusto. El repertorio es el de siempre
– la especialización en los palos es cosa habitual
en los cantaores cuya formación se basa no en el estudio
de grabaciones, sino en la transmisión oral, las experiencias
vividas, las noches de cante en reservados y cuartitos. Precisamente
esta condición presta el olor a auténtico y hace que
el cante del Chocolate fluya con la misma naturalidad que otros
hablan. “Facultades mermadas” dicen algunos del cantaor
nacido en 1931, pero para los aficionados al cante el natural desgaste
de los años añade un toque patético que levanta
vello. Malagueña, taranto al estilo de Torre, soleá,
siguiriya con el clásico “Reniego” fiel a la
versión de Tomás Pavón, el “Santiago
y Santana” de Torre con toda la fuerza de pulmón que
requiere, serranas “para que no se pierdan” y como no,
los “fandangazos chocolateros”.


Ana Salazar

El tiempo justito para llegar caminando ligerito a la Bodega Los
Apóstoles para el recital de Ana Salazar y su homenaje a
Edith Piaf, y como el cuerpo aguantaba, también pudimos acudir
a otro tipo de presentación, de hecho la última en
la peña La Buena Gente, lugar entrañable que pronto
dejará de existir para abrir sitio para el ambicioso proyecto
“La Ciudad del Flamenco” que será un amplio centro
cultural en el corazón del casco histórico de Jerez.
Del grandioso Villamarta con sus alfombras y acomodadoras al humilde
espacio de la peña es un salto, pero el Festival de Jerez
tiene en cuenta todos los gustos y el ciclo “De peña
en peña” también forma parte. Desde primera
fila del reducidísimo local, a distancia de más/menos
un metro, pudimos sentir las vibraciones producidas por la voz del
magnífico cantaor Diego Rubichi acompañado por su
hijo Domingo.


Diego y Domingo Rubichi

 

Texto : Estela
Zatania



Programación
Teatro Villamarta

De Peña en Peña:
Trasnoches, De Peñas, Peña
de Guardia
Otros ciclos
de espectáculos (Gloria Pura,
Bordón y cuenta nueva, De la Frontera, Café Cantante,
Sólos en Compañía)

Actividades
complementarias

Área
Formativa y Talleres

Reseñas del Festival
de Jerez


 



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