José Mercé & Tomatito & Pepe Habichuela & Alfredo Lagos Antología del cante flamenco

José Mercé - Antología

José Mercé - Antología

Texto: Sara Arguijo

Fotos: Oscar Romero / La Bienal

Espectáculo: Antología de cante flamenco Cante: José Mercé Toque: Pepe Habichuela, Tomatito y Alfredo Lagos Palmas: Mercedes García, Chicharito de Jerez, Macano y Manuel Cantarote – Teatro de la Maestranza – 2 de octubre

 

Una clausura sin trascendencia

La equivocación empieza en haber creído, como aparece escrito en el programa de mano, que el que José Mercé viniera a la Bienal a ofrecer “un recital de flamenco, sin concesiones” fuera “un acontecimiento en sí mismo”. Primero porque esto es una forma velada de justificar su presencia en la clausura y segundo porque, no nos engañemos, el jerezano es una figura del cante con reconocida trayectoria pero no “una leyenda viva” comparable a Enrique Morente o Juan Peña El Lebrijano, por citar dos cantaores que también han puesto el broche a la cita sevillana.

Es más, sinceramente a día de hoy pocos nombres se nos ocurren que por sí solos pudieran prometer algo histórico como se merece una clausura de un evento que se sitúa como el escaparate del flamenco en el mundo. No porque no existan cantaores o artistas excelentes sino porque ofrecer algo verdaderamente único requiere programar una propuesta de producción propia o asumir un espectáculo de riesgo y  lo de Mercé no dejó de ser un recital por mucho que fuera enmarcado en la grabación de su Antología.

Luego, además, sin negar por supuesto ni la maestría del cantaor, su forma de proyectar el cante tras una sonrisa, su eco luminoso, limpio y brillante, lo cierto es que ni Mercé tuvo una buena noche ni pareció quererse meter en demasiadas profundidades. Tampoco ayudó un sonido que restaba naturalidad a la voz del jerezano haciendo que pareciera que estábamos escuchando un disco y no que nos estuviera cantando allí.

Disfrutamos de los detalles de los tres guitarristas que lo acompañaron, Pepe Habichuela, Tomatito y Alfredo Lagos, aunque fuera éste último el que más empastara con la propuesta de Mercé. De hecho, fue en los palos en los que Lagos lo acompañó cuando sentimos más cómodo al cantaor que vimos especialmente perdido por granaína. Con él regaló el mejor momento de la noche rompiéndose en unas emotivas seguiriyas en recuerdo de su hijo Curro, y que también nos llegó en los fandangos, alegrías y en el fin de fiesta por bulerías donde exhibió su compás, sus sentido rítmico y su herencia jerezana. 

 

 


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