Flamenco Hoy de Carlos Saura. Estévez, Paños, Concha Jareño, Rocío Molina, Laura Rozalén…

Resumen: Flamenco Hoy de Carlos Saura. Estévez, Paños, Concha Jareño, Rocío Molina, Laura Rozalén…

FLAMENCO HOY
de Carlos Saura

Escenario Puerta del Ángel – Veranos de la Villa – Madrid
Del 19 al 23 de agosto 2009

Texto: Manuel Moraga
Fotos: Rafael Manjavacas

Una generación nueva

El espacio no podía ser más madrileño. El escenario Puerta del Ángel está situado en plena Casa de Campo. A la izquierda queda una de las vistas más bellas de la capital, teniendo la Almudena y el Palacio Real iluminados al fondo. Con un calor sofocante se estrenó ayer Flamenco Hoy, uno de los espectáculos más esperados del año.

Hay obras cortas que se hacen eternas y obras extensas que pasan en un suspiro. “Flamenco Hoy” es de estas últimas. En dos horas se desarrolla la visión que Carlos Saura tiene del flamenco del siglo XXI. Veinte números para una aproximación a este arte y sus aledaños. La idea y la estética visual es similar a la de la película que Saura dedicó al flamenco a mediados de los noventa: la luz como protagonista, limpieza, utilización de grandes planos, sombras, siluetas, sobriedad… Se trata de recrear todo el universo flamenco: desde la clase de baile hasta la fusión jazzística pasando por la copla, las marchas procesionales o el pasodoble. Y, por supuesto, el propio flamenco, del cual se muestra un variadísimo repertorio: tangos de Granada, de Jerez, de Triana… Cantiñas y bulerías también de diferentes procedencias, malagueña, seguiriya, farruca, guajira, etc.

El trabajo coreográfico de Nani Paños y Rafa Estévez resulta interesante. Intentan plasmar el espíritu de cada estilo con originalidad y con la exigencia de la brevedad, ya que una de las virtudes de este espectáculo es precisamente la gestión del tiempo: los números son breves pero intensos. Quizá desde un punto de vista riguroso pueda observarse que despojar un estilo de su desarrollo interno sea banalizar  al propio estilo, pero en este caso el concepto de la obra exige brevedad en cada una de sus partes. Esto obliga a una labor de ingeniería narrativa y a un especial cuidado con el ritmo de la obra. Ese es uno de los secretos de que las dos horas de Flamenco Hoy logren mantener el interés del espectador en todo momento.

El espacio escénico –de grandes proporciones- se utiliza con eficacia. La iluminación (Paco Belda) es todo un arte, con gradientes muy logrados,  creando espacios y ambientes con coherencia, belleza y pulcritud. Algunas de las soluciones escenográfias y lumínicas como la creación de un sugerente espacio cuadriculado en el que el movimiento de los bailarines queda difuminado (quizá en exceso, todo hay que decirlo) y sólo se visualizan los trazos, que al fin y al cabo es la esencia del dibujo. En este sentido también merece la pena destacar el trabajo escenográfico de Laura Martínez.

Otra de las fortalezas de la obra es la música, tanto de Chano Domínguez como la de Antonio Rey. Pero además de estos dos, en el escenario encontramos artistas de muchos quilates, como Piraña (que lleva con mucho talento buena parte del peso de la percusión), Marina Albero (que aporta un toque de orientalismo con el salterio) y, desde luego, todos los cantaores.

Sería demasiado extenso el repaso de todas y cada una de las piezas, de manera que sencillamente referiremos lo más destacado, como por ejemplo, los tangos de Pastora Galván, la guajira de Rocío Molina, las sevillanas (con Concha Jareño y Laura Rozalén), o la saeta con Concha Jareño. También destacaría la farruca de Nani Paños, pero en este caso para lamentar la ausencia del espíritu gitano que, al menos  en mi opinión, debe tener este baile. Dicho esto, creo que no hay que dejar pasar la ocasión de remarcar bien el arte y la trayectoria de Paños y Estévez tanto como intérpretes como coreógrafos.

Si a mediados de los noventa Carlos Saura hizo en su película un retrato amplio del flamenco en ese tiempo (de Belén Maya al Agujetas, de Manzanita a Matilde Coral, etc), en este espectáculo nos muestra una nutrida representación del presente y del futuro del flamenco. Es la fotografía de una nueva generación de artistas con muchísimo talento. Esta circunstancia tiene una doble mirada: gracias a Flamenco Hoy –obra destinada a públicos amplios, no nos engañemos- estos jóvenes podrán demostrar su enorme potencial en escenarios de todo el mundo. En este sentido, la labor de Carlos Saura por el flamenco ha sido siempre ejemplar. Lo triste es, precisamente, que artistas tan interesantes como Concha Jareño, Blas Córdoba, Jesús Méndez, Israel, Jonatan Miró, Adrián Santana, David Coria, Andoitz Rubial, etc., no tengan demasiadas posibilidades de expresarse y de ser reconocidos a través de su trabajo diario y con sus propias propuestas.

Por último, añadir que una producción de esta envergadura no puede ser barata… Y no lo es. Pero es un espectáculo que merece la pena y que gustará a propios y ajenos.


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