Festival de Jerez: Estevez&Paños / Ezequiel Benitez / Anabel&Raquela

Texto: Estela Zatania
Fotos: Ana Palma

Viernes, 1 de marzo, 2013. Jerez de la Frontera

Especial XVII Festival de Jerez – Toda la información

DE LA REIVINDICACIÓN A LA CANCIÓN, CON POSTRE DE BAILE 

ESTÉVEZ/PAÑOS “LA CONSAGRACIÓN”
Teatro Villamarta, 2100h

Dirección, idea original, coreografía: Rafael Estévez, Valeriano Paños. Colaboración especial (baile): Antonio Ruz. Artista invitado: Antonio Canales. Bailarina principal: Rosana Romero. Bailarines: Sara Jiménez, Macarena López, Carmen Manzanera, Verónica Llavero, Ana Latorre, Andoitz Ruibal, Daniel Morillo, Jesús Perona, Manuel Ramírez. Cante: Rafael Jiménez “Falo”, Sandra Carrasco, David “El Galli”, Israel Fernández.

 

Hace cien años, en 1913, se estrenó “La consagración de la primavera”, la clásica obra de Ígor Stravinski.  Noventa y nueve años más tarde, aquel hito musical del siglo XX fue pasado por el prisma de la imaginación coreográfica de  Rafael Estevez y Valeriano Paños, y presentado en la Bienal de Flamenco de Sevilla, siendo el resultado merecedor del Giraldillo a la Mejor Coreografía.  

La primera parte de la obra apenas va acompañada instrumentalmente, sino que depende de voces, ritmos y movimiento.  En la segunda es cuando suena la música de Stravinski, pero se supone que es una obra íntegra y coherente.  Está basada en el entorno de los campesinos…primero, andaluces, y luego, “de cualquier tierra española o extranjera”, y acaba proyectando un insistente tono político en defensa del proletariado.   Desde “Camelamos naquerar” y “¡Ay Jondo!” de Mario Maya, no hemos visto un proyecto con mayor ánimo contestatario.  El mensaje sociopolítico se hace opresivo, y la revolución rusa se siente cerca.   A lo mejor son conceptos acordes con la actual situación de privaciones y descontento, pero produce cierta sensación incómoda de mitin que no esperas encontrar en un espectáculo de danza.  En Jerez el tema de los jornaleros tiene una relevancia histórica especial, muy ligada al flamenco; se hubiera podido limitarse a este ámbito más reducido para una obra más cercana al flamenco, pero el objetivo no fue ese.

También resulta difícil de conjugar la extrema abstracción de algunos segmentos con representaciones más gráficas, como la caída desde lo alto de cientos de papelitos rojos al final de la primera parte; durante el descanso, tras una informal encuesta entre amigos, quedamos en que representaba octavillas izquierdistas soltadas por alguna avioneta (?).   La mezcla tan explícita de la política con el arte siempre es arriesgada – uno de los dos suele quedar supeditado al otro.  

La obra en sí es visualmente hermosa, y la coreografía firmada por Estévez y Paños con Antonio Ruz, tan original como vistosa.  La postura del trabajador agachado, segando o escardando, repetida obsesivamente a lo largo de la obra, se convierte en motivo eficaz casi hipnótico.  La escena de los tres cantaores turnándose por siguiriyas, acompañándose a la guitarra, es una pura delicia flamenca (aunque la ausencia de guitarra en las gañanías de la campiña siempre es comentada por los sobrevivientes).  La faldita que llevan las mujeres encima del pantalón es un poema de autenticidad que ubica la época mejor que cualquier manifestación ideológica.  Estévez tiene ese peculiar toque de locura que tanta dimensión da al artista.  Hay temporeras y canciones folklóricas con versos contextuales alusivos al campo, además de estilos de soleá relacionados con la campiña jerezana lebrijana.  Antonio Canales se impone con el peso de su arte y personalidad, poniendo el punto más humano, intenso y disfrutable, tanto en solitario como en su breve paso a dos con Estevez.

 


 

EZEQUIEL BENÍTEZ “SOBRELLEVÉ”
Ciclo:  De la frontera
Sala Paúl, 1900h

Fiel a su papel como escenario para las propuestas alternativas, anoche la Sala Paúl recibió al cantante/cantaor Ezequiel Benítez con temas de su grabación “Sobrellevé”.

Curtido en las formas clásicas del cante de su tierra jerezana, empezó con un surtido de cantes a palo seco, seguidos de malagueña, soleá y fandangos naturales, pero sus incondicionales entre el público parecían estar esperando disfrutar de su faceta más popular.  Con la dulzura y perfecta afinación que le caracterizan, y que hacen que su voz sea la idónea para el cante lírico, interpretó temas del citado trabajo discográfico, terminando, como era de esperar, por bulerías.  

Fue respaldado por las guitarras de Javier Ibáñez y Paquito Castro, la percusión de Carlos Merino, las palmas de Manuel de la Momi y Manolete de la Mini y el baile festero de la Tata Ana.

 


 

ANABEL MORENO y RAQUELA ORTEGA
Ciclo: Muy flamencos
Sala Compañía, 12 medianoche  

El programa de mano no delata que Anabel Moreno y Raquela Ortega van a presentar un trabajo conjunto; lo típico en la Sala Compañía es que un artista se ocupe de la primera parte, y otro de la segunda.  De hecho, colaboraciones masculinas ha habido…Mario Maya con Güito, Ximénez-Vargas o Ángel Rojas y Carlos Rodríguez entre otros…pero no recuerdo a ningún dúo de mujeres.  La granadina Anabel Moreno, y la madrileña Raquela Ortega son interesantes y muy competentes bailaoras que se han presentado con este formato en el Festival de Jerez.  Dos estilos diferentes pero compatibles, con una visión tradicional compartida.

Hemos podido disfrutar de una introducción de taranto con baile por tangos de las dos mujeres, solos de guitarra de Felipe Maya y Pino Losada, soleá con largas bulerías al final , mini ronda de tonás de los cantaores Juañares y David Vázquez o alegrías con bata de cola, elegancia y garbo.  Con mano a mano entre el Torta, el Capullo y Salmonete en una sala de la ciudad, y un sinfín de actuaciones diversas en locales pequeños, no ha sido fácil atraer al personal, pero me consta que ha valido la pena.

 


 

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