Un siglo de duende: el Tablao 1911 entra en la memoria oficial de Madrid

El Tablao 1911 suma un nuevo hito a su centenaria trayectoria con la recepción de la Placa Memoria de Madrid, un reconocimiento otorgado por el Ayuntamiento de Madrid que subraya su papel esencial en la preservación y difusión del arte jondo.

Un siglo custodiando el flamenco

Ubicado en la emblemática Plaza de Santa Ana, este espacio —conocido históricamente como Villa Rosa— no solo ostenta el título de tablao flamenco más antiguo del mundo, sino que se ha consolidado como una auténtica “catedral del flamenco”. Desde su fundación en 1911, ha sido escenario de momentos clave en la evolución de este arte, acogiendo a generaciones de artistas que han contribuido a forjar su identidad.

El acto institucional ha puesto en valor precisamente esa función de custodia cultural. La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, fue la encargada de descubrir la placa, destacando la singularidad de un espacio que no solo forma parte del pasado de la ciudad, sino que sigue plenamente vivo en su presente.

La voz de los artistas

El bailaor Antonio Canales participó en el homenaje recordando la dimensión histórica del tablao y su condición de referente internacional del flamenco, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Sus palabras incidieron en la relevancia del 1911 como punto de encuentro para artistas y aficionados, así como en su contribución a la evolución del género en España.

En la misma línea, la dirección del tablao subrayó el valor simbólico de este reconocimiento, extendiéndolo a todos los artistas que han pasado por su escenario y a quienes continúan escribiendo su historia cada noche. La propiedad destacó además la responsabilidad que implica mantener vivo un espacio con más de un siglo de actividad ininterrumpida, conservando tanto su legado artístico como su patrimonio material.

Un escenario legendario

A lo largo de su historia, el Tablao 1911 ha sido testigo del paso de figuras imprescindibles del flamenco, desde Pastora Imperio o Manolo Caracol hasta Paco de Lucía. Su relevancia trascendió incluso el ámbito musical, convirtiéndose en lugar de referencia para personalidades internacionales como Ava Gardner o Frank Sinatra.

Hoy, con la Placa Memoria de Madrid en su fachada, el Tablao 1911 refuerza su posición como uno de los grandes símbolos culturales de la capital. Más que un espacio escénico, se confirma como un archivo vivo del flamenco, donde tradición y contemporaneidad conviven en un equilibrio que garantiza su vigencia para las generaciones futuras.

Salir de la versión móvil