La colaboración entre el pianista Chico Pérez y el saxofonista y flautista Sergio de Lope ha dado lugar a Ibérica, un proyecto singular que propone un encuentro entre el flamenco instrumental y el universo sonoro de la big band. El trabajo, presentado recientemente ante los medios, nace de la complicidad artística entre dos músicos de una misma generación que, desde trayectorias distintas, comparten una misma raíz flamenca y una visión abierta de sus posibilidades expresivas.
Lejos de plantearse como un ejercicio de fusión convencional entre jazz y flamenco, Ibérica se presenta como una conversación musical en la que ambos lenguajes dialogan desde el respeto mutuo. El proyecto reúne a 22 músicos sobre el escenario y en la grabación, una dimensión poco habitual en el ámbito flamenco que ha exigido un complejo trabajo de arreglos y producción.
La semilla del disco se encuentra en el encuentro profesional que Chico Pérez y Sergio de Lope protagonizaron en la Bienal de Flamenco de Sevilla de 2024. Aquella experiencia derivó en una gira y, posteriormente, en la decisión de plasmar el proyecto en un trabajo discográfico que trascendiera el carácter efímero del directo. Para ambos artistas, el álbum representa además una reivindicación del flamenco instrumental y de la necesidad de preservar nuevas creaciones dentro del patrimonio musical contemporáneo.
Uno de los aspectos más destacados de Ibérica es precisamente su punto de partida. Tanto Pérez como De Lope reivindican una mirada construida desde el flamenco hacia otros territorios musicales y no a la inversa. «Somos flamencos que nos acercamos al jazz», explicó Sergio de Lope durante la presentación, subrayando la importancia de mantener el «acento flamenco» incluso en los contextos más cercanos a la tradición jazzística.
El disco cuenta con la participación de diversos artistas invitados, seleccionados en función de las características de cada composición y de los distintos palos flamencos presentes en el repertorio. Nombres como José Valencia, Arcángel o Javier Ruibal se integran en una propuesta concebida como una obra completa, donde el orden de las piezas forma parte del discurso narrativo del álbum.
Más que una colección de canciones independientes, Ibérica se plantea como un viaje musical. Sus autores defienden la escucha integral del disco, alejándose de las dinámicas marcadas por los algoritmos y las plataformas digitales. La duración de las composiciones, algunas de ellas superiores a los ocho minutos, responde precisamente a esa voluntad de desarrollar historias musicales sin las limitaciones del formato radiofónico o del consumo rápido.
La grabación ha sido posible gracias al apoyo del Festival Mid Jazz de Mérida y a la participación de la Mid Jazz Big Band, formación que se ha convertido en una pieza esencial del proyecto. Los arreglos, firmados por el pianista malagueño José Carra, buscan preservar la esencia flamenca dentro de una arquitectura sonora propia de las grandes formaciones jazzísticas.
Además de su edición digital, Ibérica tendrá también formato físico, incluido un lanzamiento en vinilo. Una decisión que responde al deseo de sus creadores de reivindicar el disco como objeto cultural y documental en una época marcada por la inmediatez de las plataformas de streaming.
Con presentaciones previstas en Mérida, Priego de Córdoba, Guadix, Marbella y Sevilla, entre otras ciudades, Ibérica se perfila como una de las propuestas más ambiciosas surgidas recientemente en el ámbito del flamenco instrumental. Un trabajo que mira a la tradición sin renunciar a la exploración sonora y que encuentra en la convivencia entre la improvisación, el compás y la escritura orquestal una de sus principales señas de identidad.
Fotografías de la presentación del disco en la tienda de pianos Hinves de Madrid
Vídeo de la interpretación de «Arco de Trajano» durante la presentación
Ficha del disco y escucha del mismo