XV BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA. ‘ORÍGENES’ Juan de Juan, Daniel Méndez, Montse Cortés, La Tana, Rafael Utrera, Alain Pérez, Antonio Serrano

XV BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA

‘ORÍGENES’
Estreno absoluto
Juan de Juan, Daniel Méndez, Montse Cortés, La Tana, Rafael Utrera, Alain Pérez, Antonio Serrano y Jerry González
Programa de mano (PDF)
Hotel Triana – 23:00 horas

ESPECIAL BIENAL DE FLAMENCO DE SEVILLA 2008

Texto: Estela Zatania
Fotos: © Archivo Bienal de Flamenco, Luis Castilla

Dirección artística, baile y coreografía: Juan de Juan.  Dirección musical: Juan de Juan, Daniel Méndez. Música: Juan de Juan. Daniel Méndez (guitarra). Jerry González (trompeta). Alaín Pérez (bajo). Antonio Serrano (armónica).  Cante: Rafael de Utrera, Genara, La Tana. Letras: Juan de Juan.

Algunas cosas suenan tan bien sobre papel.  “Los distintos pueblos que han convivido, han intercambiado sus formas culturales…”.  Indiscutiblemente.  “…naciendo de ellas grandes músicas que son hoy en día patrimonio de la humanidad”.  ¡Bravo!  “Ese hermanamiento, y esa búsqueda de los orígenes, son el plato principal del menú de esta noche”.  ¡Esto no me lo pierdo!

Pero ya sabes como va…aquello del trecho entre el dicho y el hecho suele ser la regla, y no la excepción.  Pero también sabemos que si la propuesta de espectáculo del extraordinario bailaor Juan de Juan hubiera consistido en la sola frase, “Me comprometo a bailar flamenco de primera calidad con cante y guitarra de primera calidad”, anoche el joven superdotado no hubiera pisado el escenario del Hotel Triana, ni ningún otro de la Bienal de Flamenco de Sevilla. 

¿Qué es “Orígenes” aparte de un título llamativo con un libretto bien escrito?  Es un grupo de músicos de jazz tipo cubano, tres mujeres que cantan en coro hasta para siguiriyas, Rafael de Utrera al cante, guitarrista Daniel Méndez que tiene la imposible tarea de unir todos los ingredientes y el galáctico Juan de Juan en medio de todo, intentando entregar el arte que tiene en sus huesos, cuando no se le permite más que seguir la música que tocan los demás, y recurriendo a combinaciones de pies, porque cualquier sutileza queda anulada por el atrás que se miran entre ellos – esas miradas y sonrisas de complicidad que intercambian los músicos de jazz – pero apenas echan un vistazo al bailaor que acaba siendo el acompañamiento de la música.

El formato del espectáculo tampoco ayuda: baile, número instrumental, baile, número instrumental, baile, etc. etc.  En cualquier momento dado tienes al cincuenta por ciento del público disgustado, a menos que sea aficionado tanto al flamenco como al jazz.  Porque el tibio esfuerzo de unir ambas músicas no toma cuerpo, y lo que es peor para el equipo flamenco, los músicos de jazz tocan su música con soltura, y es el bailaor que queda mal parado. 

Cada género musical tiene una estética propia que lo define.  Este tipo de jazz es una música seudo etérea, basada en acordes extendidos y armonías que nunca toman tierra – todo lo contrario de la estética del flamenco, que está firmemente anclado en tierra.  No creo que sean perspectivas incompatibles, pero la compatibilidad no se consigue con buenas intenciones. 

La siguiriya queda trivializada por los coros y armonías – no porque lo haya dicho ningún “talibán purista”, sino porque mis oídos así han sentenciado después de examinar las pruebas (y no discuto con ellos).  Los números instrumentales son largos, privándonos del bailaor durante mucho tiempo.  Una bulería resulta ser canciones tan domesticadas, y un acompañamiento tan rigurosamente contemporáneo, que cae como cualquier música pop de cualquier emisora de radio.  Por mucho compás que haya, en el instante que quede eclipsado, huye la energía del flamenco.

La soleá apolá y bulerías que Rafael de Utrera le canta a Juan de Juan, por fin aporta momentos importantes, los dos se comunican, nos empapan de su arte y el ambiente del amplio patio de pronto se vuelve denso de flamencura.  Otro instrumental, vaya…y un tango rumba para terminar, pero el compás de 4×4 no aporta las mismas posibilidades rítmicas de la bulería, y el baile no rompe.  

Opino que Juan de Juan es uno de los grandes genios del baile flamenco actual….creo que ni él mismo se da cuenta de lo gran bailaor que es.  Pero en sus actuaciones sigue abusando de la fuerza, cuando lo único que tiene que hacer para tener el mundo a sus pies….es no usarlos tanto.


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