XLIV Festival Internacional del Cante de las Minas – Enrique Morente 'Minerico'

 
XLIV
Festival Internacional del Cante de las Minas

Enrique Morente,
“Minerico”

Martes, 10 de agosto, 2004. La Unión (Murcia)

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Cante: Enrique Morente. Guitarra:
Niño Josele, Manuel Parrilla. Bajo:
Alain Pérez. Percusión y coros:
Bandolero, Angel Gabarre

La jornada de la última gala en La Unión empezó
con una informal conferencia “Motivo de un sentimiento”
con Juan Verdú y Miguel Mora. Entre anécdotas,
observaciones y recuerdos los dos hombres pintaban un retrato
de la personalidad del hombre que poco después llegaría
para recibir el homenaje oficial del festival.

Sólo
una hora después de recoger la placa conmemorativa
y carburo de minero de las manos del alcalde José Manuel
Sanes y la directora del festival, María Martínez,
el granadino ofreció su concierto “Minerico”
montado ex profeso con motivo del homenaje, con la destacada
colaboración del guitarrista Niño Josele.

Un clásico círculo de amigos dando palmas por
fiesta alumbrado por una luz cenital sirve de presentación
y declaración muda de Morente de que haga lo haga,
se inspira siempre en el flamenco de raíz. Corta pero
sabrosa la fiestecita a palo seco con el baile sorprendente
del percusionista Ángel Gabarre.

Alegrías y caña en toda regla recuerdan años
más inocentes antes de la fiebre de la fusión
cuando el cante se bastaba por sí y Morente fue uno
de los jóvenes de mayor proyección. La década
de los setenta lo vio madurar artísticamente a la vez
que Manuel Agujetas, Camarón de la Isla, Pansequito,
Turronero, Rancapino y Juan Villar, una promoción prodigiosa.

Una manera de acercar el “cante”
sin dolor al gran público aunque queda algo suavizada
la dinámica innata del flamenco.

Un ritmo
acelerado, como ahora se lleva, para siguiriya y cabal, salpicando
melodías inventadas entre letra y letra, igual que
había hecho su discípula Carmen Linares con
la soleá dos días antes. La intención
parece ser la de convertir todos los palos del flamenco en
el tipo de “recibidor” que es la bulería
desde hace mucho tiempo, una estructura rítmica donde
cabe cualquier música y domina la poesía culta
en lugar de versos tradicionales. Es una manera de acercar
el “cante” sin dolor al gran público aunque
queda algo suavizada la dinámica innata del flamenco.

Taranta, cartagenera, malagueña con los característicos
giros levantinos y morentianos, y el efecto hipnotizador de
notas aguantadas sin vibrato alguno. Ni el alivio del cante
abandolao para finalizar, fandangos de Lucena y de Granada,
rompe el ambiente melancólico porque Morente se encuentra
a gusto con estas escalas orientaloides y no quiere perder
el hilo con alardes rítmicos.

La música evocadora –
no sirve otro calificativo – del joven maestro Niño
Josele

Otro híbrido, esta vez soleá por bulería
con melodías propias y la música evocadora –
no sirve otro calificativo – del joven maestro Niño
Josele con la cejilla al dos y la barra al once para sacar
novedosas combinaciones de altos y bajos. Esto es seguido
por un par de composiciones indefinidas donde vemos a un Morente
más cantautor que cantaor, y El pequeño reloj
de su última grabación del mismo nombre.

Tangos de toda la vida con fuerte sabor granadino y otro
bailecito formidable del percusionista. Para el inevitable
bis, nana y bamberas al compás de bulería y
una hermosa minironda de tonás entre Morente y dos
voces para acabar nuevamente en el íntimo círculo
con el que empezó la presentación.

“Morentilandia”
se hubiera podido titular

Pero no quedó allí la cosa. Seguidamente se
se proyectó el documental de una hora de duración
«Enrique Morente: Buscando miradas”, obra realizada
por Onésimo Samuel Hernández Gómez, producción
del Festival del Cante de las Minas y el grupo Didactic de
la ETSID (Universidad Politécnica de Valencia). Hermosa
obra cinematográfica, como un documental soñado
con declaraciones de Miguel Poveda, “sigo sus formas
y deformas”, Mario Maya, Carmen Linares y otros, imágenes
de la sierra de La Unión, todo bañado de una
luz amarilla dando lugar a una estética surrealista.
“Morentilandia” se hubiera podido titular la obra.

Y para finalizar se llevó a cabo el último
«Trasnoche Flamenco» en el escenario Bienal de Arte
Flamenco, “Baile clásico de la escuela sevillana”,
a cargo de Eli Parrillas y Luisa Palicio con Juan Reina al
cante.

Texto y fotos:
Estela Zatania

 

Discografía del festival:






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