Estrella Morente en el Conde Duque

Patio Central Conde Duque – 4 de Julio 2001

Cada concierto de Estrella Morente es un mundo. Así pudimos observarlo en el que contemplamos en el cuartel central de conde duque, dentro de la programación de los veranos de la villa de Madrid. Había localidades sentadas y de pie, una posición que en un recinto que estaba a tope, no es la idónea para disfrutar de un recital de flamenco, pero Estrella es versátil y sabe adaptarse a todo tipo de auditorio.

En estos eventos más multitudinarios es especialmente en los palos más puros, en los que se pierde la concentración, pero Estrella siempre engancha con su voz cálida y afinada y tuvo intensos momentos en los que logró emocionar. La taranta y los fandangos los realizó con sentimiento, entregándose, modulando sutilmente esos cambios melódicos tan característicos de esta artista. En la seguiriya, la soleá, las sevillanas o en los tangos de Pepico, volvió a demostrar su riqueza de registros y de matices con esa dulzura tan conmovedora, que en ella es habitual.

En cada actuación, Estrella demuestra que tiene un intenso repertorio y que siempre lleva a cabo con gran dominio. Además de temas de su trabajo discográfico, incluyó algunos que ya le hemos oído en otras ocasiones y también novedades, especialmente en la segunda parte con un talante más moderno e instrumental, en el que estuvo arropada por una gran plantel de músicos, de lo mejorcito del panorama flamenco actual. Hubo teclado, el de Javier Colina, el contrabajo de Fernando Anguita y el violín de Bernardo Parrilla, que formaron una pequeña gran orquesta, junto a las dos guitarristas que tan bien acompañan y comprenden a la cantaora: su tío Pepe Montoyita y Alfredo Lagos, además de la percusión de Lin y Añil.

También, tanto los coros masculinos de Antonio Carbonell, Angel Gabarre o el Negro, como los femeninos de María y Remedios Heredia y de Trini y Angela Bautista, contribuyeron a realzar mucho estos temas. Las actuaciones de todo el grupo destacaron en la espectacular introducción que hizo Estrella a la soleá, que posteriormente bailó Joselillo Romero, con su depurada técnica, espectaculares giros, fuerza y pasión. Los saeteros fue una de las adaptaciones de su padre Enrique Morente, sobre versos de García Lorca.

Se escuchó, más de una de estas creaciones musicales de su progenitor, al que, a veces, nos recuerda Estrella, pero ella personaliza los cantes de su padre brillantemente. Los tangos “Sobreviviré” con su bella voz, o “ Los Nones y Pares” y las bulerías “Moguer” del disco, demostraron que, a pesar de su juventud, es un pedazo de artista en el escenario. Se acompaña de su baile, porque también baila estupendamente y en esta u ocasión, por un mantón a modo de capote. Muy taurina estaba Estrella. Para terminar bulerías, donde hizo esa adaptación de la copla madrina, que a sus seguidores tanto nos gusta. Como punto y final un bailecito de la siempre temperamental Reme Heredia y de ella, a dúo con Joselillo, culminaron esta noche en la que una Estrella, apellidada Morente, brilló de nuevo con luz propia.

 


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