Entrevista a Carmen Linares

«No
estoy de acuerdo con la gente que dice que en el flamenco
está todo hecho»

 

Carmen Linares ha sido la elegida este
año como merecedora del galardón Calle de Alcalá
que tradicionalmente se concede en el festival de flamenco
Caja de Madrid «es un premio que me hace mucha ilusión,
porque se lo dan a artistas que se han hecho en Madrid, aunque
no seamos de aquí. Yo toda mi carrera la he hecho en
Madrid me ha acogido con los brazos abiertos, creo que a mí
y a todo el mundo, porque es una ciudad muy hospitalaria,
sin prejuicios y es una maravilla como reciben a los artistas.
Quiero mucho a Madrid es mi segundo pueblo, me ha dado muchas
cosas y yo doy un poco mi gratitud a ello»
otro premio
más que aumenta los que la cantaora tiene en su haber,
incluido el Premio Nacional de Música que le concedieron
en el 2001 «el Premio Nacional de Música ha
sido para mi lo máximo, estar compitiendo con otros
grandísimos artistas de otras músicas y que
el flamenco este puesto también en la mesa me parece
importantísimo».

Son reconocimientos merecidos tras tantos años
de carrera para esta cantaora a la que en la actualidad han
llegado a denominar como la Dama del flamenco «que
te llamen dama es una palabra muy bonita»
aunque
bromeando también le saca Carmen sus menos a este calificativo
«aunque la palabra es un poco antigua, porque si le
llaman dama a Estrella Morente que tiene 22 o 23 años
diría ¿esto que es? Que también se lo
merece por supuesto, porque es una pedazo de artista, pero
que me lo llamen a mí que ya tengo mis añitos
y mi trayectoria, pues a lo mejor me queda mejor lo de dama»
,
pero los premios y los piropos no le hacen bajar la guardia
a esta artista. Hacia seis años que no grababa un disco
en solitario, centrada en sus galas y en colaboraciones con
otros artistas, y el pasado 2002 presentó «Un
ramito de locura»
. Un disco en la línea del
flamenco de Carmen, pero abierto a novedades en las que ha
tenido un papel muy importante el guitarrista Gerardo Núñez.
Un último trabajo de Carmen, un motivo más,
para que la cantaora jienense se mantenga inamovible en la
brecha del arte flamenco.

Tu
disco «Un ramito locura» ¿qué te ha
reportado?, porque es muy distinto al anterior tuyo en solitario
la antología de la mujer en el cante.

La antología es un disco más clásico,
un trabajo absolutamente distinto, porque tenía que
reflejar los cantes de mujer y yo estaba más encorsetada
en ese sentido, aunque lógicamente como no me gusta
tener un corsé puesto, di rienda suelta a mi personalidad
y fantasía. No he cantado los cantes de la Niña
de los Peines igual que ella, sino pasándolo por mi
filtro, lo que me da cierta libertad, pero me tenía
que ajustar más a como eran esos cantes. En este trabajo
he tenido toda la libertad del mundo. Estoy muy contenta,
porque dentro de que hago, que siempre son discos de flamenco,
he contado con gente maravillosa y muy profesional como Gerardo
Nuñez, Pablo Martín y Angel Sánchez «Cepillo».
Pablo Martín es un músico más de jazz,
Gerardo Núñez es un guitarrista de gran altura
de flamenco, pero que le gusta hacer incursión en otras
músicas y he contado con esa colaboración estupenda
y ha ido todo sobre ruedas. Me he atrevido a musicar un poema
de José Angel Valente, que me parece una maravilla,
por seguiriyas y una milonga de Jorge Luis Borges y hay novedades
importantes y dentro de que es un disco de flamenco me ha
aportado muchas cosas.

 

 

¿Cuál crees que es
la clave para hacer un disco de flamenco más fresco,
pero no salirse de esos limites que llevan a que se salga
del flamenco?

Yo siempre me guío de las raíces y aunque yo
trate de aportar cosas nuevas lo que tengo en mi cabeza y
en mi corazón es el flamenco, no me salgo de ahí.
A lo que hago le doy mi toque personal, inspirándome
en el flamenco, incluso cuando he hecho las canciones populares
de García Lorca, le he puesto mi toque flamenco, no
he intentado hacer otro cosa, eso es popular y yo lo he llevado
a mi terreno del flamenco. No sé la clave cual será,
pero en ese sentido nunca me han dicho: ¡oye! que aquí
te has salido de eso, incluso cuando he hecho cosas que no
eran flamenco, han sonado a flamenco, porque si hago las siete
canciones de Falla eso está inspirado en el flamenco.
Yo siempre hago cosas que tienen que ver con el flamenco,
quizás sea eso, no me pongo a cantar zarzuela ni música
de jazz.

Incluso cuando he hecho cosas
que no eran flamenco, han sonado a flamenco

¿Cuál es tu postura
respecto a la fusión?

Creo que hay muchas cosas a las que le llaman flamenco, pero
no lo son, tampoco tiene todo porque ser flamenco, hay gente
que hace salsa aflamencada y para mí eso no es flamenco,
el cante jondo hay que meterlo en otro saco distinto a eso.
Para mí el error es llamar flamenco a cosas que no
lo son, ahí viene el problema. Pienso que tiene que
existir todo tipo de música: la salsa, el pop aflamencado,
pero que no se le llame flamenco.

¿Eres partidaria de introducir
otros instrumentos además de la guitarra?

Si, porque en el ramito de locura hay un contrabajo que resulta
que Pablo Martín es un artista que siente el flamenco
y que lo canaliza a través del contrabajo, lo peor
es cuando un músico que no tenga ni idea de lo que
es flamenco intente meter un piano, una guitarra o el instrumento
que intente tocar. Yo creo que cuando se hace con músicos
que sienten el flamenco pues porque no, lo canaliza con ese
instrumento.

Le das mucha importancia a la guitarra,
tu padre era guitarrista y ahora Rafael Riqueni que se ha
recuperado para el arte ha empezado a tocar contigo.
Para mi Rafael Riqueni es uno de los mejores guitarristas
de este tiempo. Desgraciadamente por sus problemas personales
y su enfermedad ha estado durante cuatro o cinco años
apartado, ahora se encuentra mucho mejor y está con
mucha ilusión intentando retomar su carrera y si puedo
aporto mi granito de arena lo mismo que otros artistas que
seguro lo van a llamar. Hemos hecho un par de actuaciones
juntos y todo lo que yo le pueda ayudar… porque él
a mí también me puede aportar muchas cosas.
Sobretodo que se recupere como ser humano y luego poquito
a poco que pueda seguir con su carrera porque le quiero mucho,
lo admiro y lo respeto.

Has comentado que no te gusta
encasillarte y también con Manolo Sanlucar colaboraste
en un proyecto suyo materializado en «Locura de brisa
y trino» que era hacer de la voz un instrumento más
.
Eso ha sido un trabajo del que yo he aprendido muchísimo
y que me ha enriquecido como artista, como cantaora y ser
humano. El hizo la música con poemas de García
Lorca, del «Diván del Tamariz» y ahí
Manolo ha hecho un trabajo muy, muy novedoso. Pensó
en mi voz para hacerlo por lo que le estaré siempre
muy agradecida y para mí fue especialmente difícil,
porque Manolo trataba la voz como si fuera otro instrumento,
era un cuarteto y me ha dado libertad y yo he sido una interprete
que he intentado poner mi granito de arena, mi corazón
y lo que sentía en ese momento y estoy muy satisfecha
de ese disco también.

los gitanos tienen su forma
de cantar y nosotros la nuestra

¿ Qué opinas sobre
que te consideren la esperanza blanca, en esa distinción
que se hace entre cante gitano y payo?

Yo creo que el cante es solo uno, una expresión del
pueblo andaluz y una música de una calidad extraordinaria
y lo cantan los gitanos y los que no lo son. A lo mejor hay
a gente que le gusta más una de las formas de cantar,
porque los gitanos tienen su forma de cantar y nosotros la
nuestra, lo ideal y lo bonito es que nosotros bebamos de ellos
y ellos de nosotros. Hay gente que nada más que le
gustan cantando los gitanos, yo eso lo respeto profundamente,
pero creo que tanto hemos aportado nosotros como ellos y ahí
está la grandeza del flamenco en la variedad de voces
y formas de cantar y de expresión. A unos le gusta
más la musicalidad en la voz, a otros más el
rajo y en encontrar el equilibrio esta lo bueno. La importancia
en el flamenco la tienen tanto los gitanos como los que no
lo son, que no me gusta la palabra payo porque es un poco
despectivo. Creo que los artistas de flamenco tenemos la suerte
de tener una de las músicas más ricas en el
mundo y de que el flamenco este reconocido como ahora.

¿Quizás esa diferencia
exista menos ahora que cuando empezaste?

No es que exista mas ni menos sino que la gente se está
concienciando de que es una música que la cantan los
que son gitanos y los que no. La cantan artistas catalanes,
que hay un plantel de artistas maravillosos, que Carmen Amaya
era catalana, que Juan Varea era de un pueblo de Valencia,
hay cantaores de Madrid y bailaores de otras regiones que
no son de Andalucía. Pienso que hay que tener el corazón
y la mente muy abierta para este arte tan grande.

Tienes un gran dominio de todos
los palos ¿es especialmente de escuchar las grabaciones
de los flamencos antiguos?

De todo un poco. Cuando vine a Madrid, por eso le estoy tan
agradecida, estaban aquí trabajando los mejores artistas
porque era donde había trabajo. Afortunadamente ahora
no hace falta que los artistas andaluces vengan aquí
a hacer sus carreras, porque las pueden hacer en Sevilla o
en Barcelona o en Valencia, pero antes todo el bullicio estaba
en Madrid. Tuve la suerte de venirme aquí a vivir,
porque a mi padre lo destinaron y escuchar a muchísimos
artistas de primera mano, en directo. Luego hay otros artistas
que por mi edad no he podido escucharlos como la Niña
de los Peines, Don Antonio Chacón, Manuel Torre, Vallejo,
Marchena, muchos que los he escuchado a través de grabaciones
que las hay estupendas pues en el flamenco es donde más
grabaciones existen dentro de la música popular y ahora
ya la gente joven puede escuchar a Chacón o la Niña
de los Peines con mucha más calidad. Luego tiene que
estar tu talento para ponerle tu forma.

Escuchar a los artistas en directo,
estar con ellos en una fiesta, ahí se aprende muchísimo
y sobretodo cantando en el escenario compartiendo cartel

¿Crees que son también
importantes las reuniones?

Eso muchísimo, escuchar a los artistas en directo,
estar con ellos en una fiesta, ahí se aprende muchísimo
y sobretodo cantando en el escenario compartiendo cartel con
artistas y con esas vivencias de ese momento. Creo que eso
es fundamental, porque nosotros no tenemos una partitura lo
tienes que hacer a través de eso y no solo escuchando
cantar, sino escuchando hablar a un artista sobre su postura
ante el flamenco y conviviendo con los artistas se aprende,
por lo que habría que propiciar más estar entre
lo compañeros. A mí siempre me ha gustado tanto
estar con ellos y veo que sale un muchacho joven cantando
o una cantaora y me voy a verlo para ver por donde van los
tiros ahora, no encerrarte.

Ha empezado este siglo y yo
quiero estar en este siglo también

¿También té
fijas en lo que hacen los jóvenes? hay quienes creen
que no merece la pena hacerlo.

Hay gente para todo, pero a mí me gusta vivir mi tiempo.
Ha empezado este siglo y yo quiero estar en este siglo también
y ver lo que hay y me llama mucho la atención como
se forman ahora los nuevos cantaores sino estaría muerta
en un rincón. Siempre se aprende de todo el mundo y
no estoy de acuerdo con la gente que dice que en el flamenco
está todo hecho, ahora de repente sale un niño
joven y se pone a cantar de una determinada forma o sale un
Tomasito, ¡fíjate lo que hace! o Estrella o Arcángel
o Poveda, gente que baila o toca la guitarra nueva que ¡cuidado!,
hay que ver lo que nos ofrecen ellos también»

a mí lo que más
me gusta es cantar en un teatro, es el sitio ideal para
un artista.

Los de tu generación tenias
una formación importante en los tablaos, ahora cada
vez hay menos ¿crees que es una desventaja dar el salto
directamente al teatro o se suple con otras cosas?

Creo que en todos los cambios se gana en unas cosas y se pierde
en otras. Antes el artista convivía más por
el hecho de estar en el tablao. Yo todas las noches escuchaba
cantar a Enrique Morente y él me escuchaba a mí
y escuchaba cantar a Varea y luego nos íbamos a los
Canasteros o a Torres Bermejas donde cantaba Camarón,
la Perla de Cádiz, bailaba el Guito. Luego íbamos
a un sitio que le llamaban Masin y allí aunque no cantábamos
estabamos de risa. Ese contacto ya no lo hay y en eso hemos
perdido. Ahora hay más medios de comunicación
y el artista ha ganado mucho porque canta en teatros y a mí
es lo que más me gusta cantar en un teatro, es el sitio
ideal para un artista porque el público paga su entrada
y se sienta a verte, pero luego te vas a tu casa sino han
venido a verte compañeros y de la otra forma había
más compañeros. Actualmente hay más discos
y hay un interés muy fuerte por el flamenco y creo
que lo otro se puede retomar de nuevo y lo que tenemos que
hacer los artistas es intentar juntarnos más, eso se
puede arreglar, pero la vida como ha cambiado mucho, ahora
va todo más rápido y nosotros hemos ido más
despacio, hemos empezado a cantar para el baile, luego hemos
pasado a cantar alante, aunque también hay artistas
que siguen esa trayectoria, pero ahora va todo más
deprisa por eso se ha ganado en unas cosas y se ha perdido
en otras.

Aunque ahora estas centrada en
«Un ramito de locura», eres una artista bastante
inquieta ¿Tienes algún proyecto nuevo en mente?

-Con el ramito de locura tengo mucho trabajo y siempre que
me llaman intento hacer ese trabajo porque es lo más
nuevo tengo. Hay algún proyecto, pero no quiero contarlo
por si me lo pisan, es un proyecto discográfico que
es totalmente distinto y cuando lo tenga os lo contaré,
porque siempre me apetece hacer cosas nuevas y cosas diferentes,
pero siempre estará relacionado con el flamenco.

 

Sonia Martínez Pariente
smpariente@deflamenco.com

 

 

Discografía Carmen Linares:







 



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