Texto: Estela Zatania
Fotos: Paco Sánchez
Michio
Bodega Los Apóstoles. 1900h
La mayor parte de los que acuden a los cursillos de baile que forman parte del Festival de Jerez proceden del extranjero, y a los organizadores del Festival de Jerez les gusta dar un toque de internacionalidad al programa de actuaciones.´En la media tarde de martes, en la Bodega de Los Apóstoles, y dentro del ciclo dedicado a la guitarra, le tocó el turno a Michio, un alemán de 36 años, con raíces orientales.
El Michio Quartet se compone de la guitarra flamenca del titular, el bajo de Tom Auffarth, la percusión de Jan Zimmerman, y el shakuhachi (instrumento de viento parecido a la flauta dulce) de Tony Clark. Lo que es presentado como “world flamenco”, resulta ser, a todos los efectos, una copia bastante fiel de la música de Paco de Lucía de cierta época pasada. Pero en un programa de composiciones contemporáneas, con el cuarteto y en solitario, y a pesar de imitar hasta los gestos del algecireño, Michio no alcanzó un nivel técnico mínimamente similar. Hace cuarenta años hasta el maestro Sabicas pudo tener alguna imperfección, pero hoy en día ningún guitarrista profesional puede permitirse el lujo de cometer los errores técnicos que abundan en el toque de Michio que posiblemente fue traicionado por los nervios.
Compañía Mercedes Ruiz “Juncá”
Teatro Villamarta. 2100h
Baile: Mercedes Ruiz, Nano, Carlos Carbonell.Cante: David Lagos, David Palomar, Londro, Jesús Méndez. Guitarra: Santiago Lara, Javier Ibañez. Piano: Jesús Lavilla. Percusión: Perico Navarro.
Una jerezana tuvo que ser. Después de doce días del festival de baile flamenco más importante del mundo, y una diversa serie de propuestas, buenas y menos buenas, subvencionadas o no, originales o trilladas, llega la niña de San Miguel, a unas calles más allá del Teatro Villamarta, a rendir homenaje a sus raíces y a demostrar lo mucho que cunden las formas del flamenco.
Ya no hace falta preludiar hablando de sus premios de Córdoba o de la Bienal, ni de su extenso currículum. A sus 27 años Mercedes Ruiz es bailaora consagrada, y con esta obra ha demostrado su capacidad para torear las exigencias de un escenario grande.

Mercedes, de raso blanco, recibe una ovación calurosa al levantarse el telón. Muchos jerezanos han acudido a ver a esta hija flamenca predilecta. Abre por bulerías, con los dos bailaores, y la voz grabada de La Paquera es todo lo que hace falta para ubicar el ambiente y arrancar más aplausos. El admirable cuarteto de jóvenes cantaores – David Lagos, David Palomar, Londro y Jesús Méndez – se complementan y hasta cantan juntos y armonizados, una moda de dudoso valor que parece destinada a extenderse.
Mercedes, de terciopelo verde aceituna, se inspira en los cantes de martinete y debla, dibujando siluetas de Carmen Amaya, derrochando elegancia flamenca, sutileza y el extremo cariño que siente por todo lo que hace.
Mercedes, envuelta en un mantón de color melocotón, baila su propia fantasía a las malagueñas de Chacón (de San Miguel va la cosa). Por cierto, los cambios de vestuario son indoloros gracias a las alargadas introducciones de guitarra y voz de modo que no haya rellenos obvios, y todo fluye con naturalidad. David Lagos, recurso natural jerezano insuficientemente valorado, canta fandangos del Gloria sin acompañamiento, y nuevamente es una transición sin costura para el baile por soleá de los varones. Bulería por soleá conduce a un pre fin de fiesta – todavía no ha finalizado el espectáculo – y los cantaores se turnan ofreciendo un popurrí de estilos.
Mercedes, de color rojo despampanante, baila a piano con un recitado en la voz grabada de Lola Flores, y Palomar le canta una zambra caracolera. En Jerez se toman en serio a la Faraona, y la nostalgia está servida.
Mercedes, de negro, para su baile principal por soleá, con la afinación alterada de la guitarra que tan bien domina Santiago Lara. La extrema delgadez de la bailaora le permite y le obliga a buscar formas diferentes en su viaje por el tiempo dramáticamente ralentizado. Domina la sutileza, posiblemente la manera más precisa – y difícil – de expresar el compás. El final por bulerías sirve de colofón, y nuevamente la voz de Paquera irrumpe y emociona.
Un bello espectáculo, con la justa medida de teatralidad, lo mínimo, para trasladar el arte jondo al escenario. Autenticidad, respeto, inteligencia, sensibilidad, vitalidad y la ausencia absoluta de superficialidad para recordarnos que el flamenco está por encima de todos sus intérpretes.
Estévez / Paños Dospormedio & Cía “Muñecas”
Sala La Compañía. 2400h
Baile: Rafael Estévez, Nani Paños, Gala Vivancos, Raquel Lamadrid, Cristina Gómez, Álvaro Paños. Pianista: Edith Peña. Música: Ramón Montoya, Niña de los Peines, Granados, Lecuona, Bola de Nieve, Alberto Iglesias, Shigeru Umebayahasi, Nguyên Lê, Padre Antonio Soler.
En la Sala La Compañía se ha visto el público más reducido para el espectáculo más sorprendente en lo que va de festival. Harían falta muchos folios para describir el trabajo de esta pequeña compañía, porque es tan original, personal y novedoso que las palabras habituales quedan cortas. Hagamos pues un recorrido impresionista, que es fundamentalmente lo que los componentes hacen con sus intervenciones:

Movimientos rígidos de títere – la obra se llama “Muñecas” – aliviados por momentos fluidos y de gran belleza de danza española clásica y semi clásica, técnica pulida, inocencia y sinceridad, un vestuario divertido tirando a loco, en el buen sentido, destellos inspirados de pantomima, diversidad delirante de música, desde el Padre Soler hasta las sevillanas de Pastora, la ‘danza mora’ bailada por Estévez que hace gala de sus movimientos galvánicos (ya van dos en dos días, parece que Israel ha dejado de asustar), geometricidad y perfección, extraordinaria capacidad profesional y la suficiente autoconfianza para burlarse de las cosas y de sí mismos en cualquier momento.
Ya vimos a los dos principales, Rafael Estévez y Nani Paños, independientemente, prestando servicio en otros grupos. Menos mal que se les ha ocurrido montar esta compañía para dar rienda suelta a su talento, capacidad e imaginación. A ver si la próxima vez se anuncia adecuadamente, esto es demasiado bueno para guardar en secreto.
Toda la información:
|