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X FESTIVAL DE JEREZ
1 de marzo de 2006
Texto y fotos: Estela Zatania
ISABEL BAYÓN, “La
mujer y el pelele”
Teatro Villamarta 21.00h
Baile: Isabel Bayón Cante: Juan José Amador,
Miguel Ortega. Guitarra: Paco Arriaga, Jesús Torres.
Actor: Juan Motilla. Percusión: Juan Ruíz
La actuación del primer día de marzo
en el Teatro Villamarta ofreció la oportunidad idónea
para contrastar distintas propuestas. Por un lado, repite
la directora Pepa Gamboa que también dirige “El
eterno retorno”, obra presentada el día anterior
en el mismo escenario. Por otro lado, ya vimos ambas obras
de la directora en sus respectivos estrenos dentro de la
Bienal de Flamenco de Sevilla en 2004 y Málaga en
Flamenco.
Si el trabajo que la Gamboa dirigió para Rocío
Molina no llegó a cuajarse, “La mujer y el
pelele” es bastante más acertado, entonces
vamos de comparaciones. Para el espectador que ha presenciado
ambas propuestas, la diferencia más obvia es que
“El eterno retorno” presume mucho y entretiene
poco, mientras que “La mujer y el pelele” presume
poco y entretiene mucho. En parte es debido a que la historia
de la obra protagonizada por Isabel Bayón es un clásico
del escritor francés decimonónico Pierre Louÿs
llevado al cine en varias ocasiones, más notablemente
por Buñuel. Es decir, ya ha pasado la prueba del
tiempo y el personaje de Conchita Pérez ha quedado
como otra “Carmen”, símbolo de aquellas
mujeres que se sirven del poder de su atractivo para manipular
al hombre. Dada la sensualidad del baile flamenco, es el
vehículo perfecto para expresar la personalidad de
esta “mujer fatal” y como torea su “pelele”,
el patético don Mateo. Si añadimos el peculiar
talento de Tomasito en el papel de “Morenito”,
el amante de Conchita, además del cantaor Juan José
Amador que con gran éxito se ha inventado el papel
del ciego cantaor guitarrista (toca de verdad) que tropieza
con todo y emplea el cuello de la guitarra como bastón,
ya tenemos los ingredientes para una deliciosa velada de
teatro adornada con flamenco. Quizás a la Bayón
le falte picardía para aprovechar el papel de Conchita
en toda su maldad como hizo la Hayworth con su Carmen, y
quizás no sea una bailaora de personalidad electrificante,
pero la mezcla de elementos funciona, el mensaje se comunica
y la misión es cumplida.
MANUELA CARPIO “Casta
de una bailaora”
Sala la Compañía 24.00h
Baile: Manuela Carpio. Cante: Antonio Villar, Juanillorro,
Manuel de Tañé. Guitarra: Juan Diego Mateos.
Artista invitado: Manuel Moneo. Palmas: Quini. Narrador:
Pepe Marín.
Manuela Carpio, de los Carpios de la Plazuela,
está a gusto en su Jerez. Por ese motivo, y a pesar
de haber llevado su baile a otros países, más
notablemente a Estados Unidos con el grupo de Manuel Morao,
es poco conocida fuera de la zona. Entonces su espléndida
actuación en la Sala la Compañía ha
sido una revelación para muchos.
La bailaora se muestra directa, espontánea y auténtica
en todo lo que hace, tanto personal como artísticamente.
Su baile es instintivo y racial y su energía comunicativa
llegó hasta la última fila de la Sala la Compañía.
Un excelente atrás garantizó el éxito
de la actuación. Además de la guitarra de
Juan Diego y los cantaores Antonio Villar, Juanillorro y
Manuel de Tañé, el gran Manuel Moneo, tío
de Manuela, añadió el caché y autenticidad
de su voz dejando al público en pie y emocionado
después de casi dos horas de espectáculo sin
descanso. A ver si el año que viene vemos a Manuela
Carpio y su grupo en el Villamarta.
LUIS EL ZAMBO
Palacio de Villavicencio 1900h
Cante: Luis el Zambo. Guitarra: Alberto San Miguel
Decir “Luis el Zambo” es decir “Jerez”.
El mejor cante jerezano de una voz sincera y sabia, admirada
por aficionados locales, nacionales y extranjeros gracias
a varias grabaciones que le dio a conocer en plena madurez.
El ciclo de recitales acústicos del Palacio de Villavicencio
brinda la oportunidad única de escuchar a primeras
figuras como Luis en un entorno íntimo y sin amplificación.
Este cantaor es apreciado por su decir natural, esa capacidad
de cantar como si te hablara en el salón de casa,
su compás y un repertorio clásico que no admite
derivados ni sucedáneos.
Al toque de Alberto San Miguel, desafinado para la duración
del recital, le faltaba arranque, y no fue el más
acertado para el Zambo, aunque ignoramos quién toma
estas decisiones. Tientos terminando con los tangos de su
gran amigo Camarón, malagueñas, soleá
por bulería, “...o bulería por soleá
que es lo mismo” como destacó el cantaor, y
bulerías, todo un lujo.
Por si fuera poco, a la una de la madrugada todavía
actuaba José Soto “Sorderita” en la peña
Manuel Soto “Sordera” en el corazón de
Santiago.
Manuela Carpio, Luis El Zambo, Tomasito, Isabel Bayón.
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