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Antonio Fernández Díaz, apodado “Fosforito”,
ha sido galardonado por la Consejería de Cultura
de la Junta de Andalucía con la Llave de Oro del
Cante. Es un momento histórico para el mundo del
flamenco y motivo de regocijo para los aficionados. Deflamenco
brinda este homenaje al maestro, y damos las gracias a Génesis
García Gómez, Norberto Torres Cortés,
Carlos Arbelos y todos los compañeros del cantaor
que han colaborado con sus comentarios y fotografías.
Coordinación, recopilación
y redacción de textos e imágenes: Estela Zatania
1. Fosforito en el recuerdo y en la
actualidad
2. Entrevista inédita con
Antonio Fernández 'Fosforito'
3. Reseña 'Selección
antológica' por Norberto Torres
4. Iniciativas anteriores en Almería
5. Premios y honores
6. Mensaje de la Consejería
de la Presidencia de la JUNTA DE ANDALUCÍA
Fosforito en el recuerdo y en
la actualidad
por Estela Zatania
Al maestro Fosforito le gusta recordar a un viejo amigo
que siempre decía “con lo bien que yo canto,
y lo malamente que suena”. Esa anécdota
contada por el hombre que dentro de muy poco va a recibir
la Llave de Oro del Cante, un galardón tan cargado
de prestigio y simbolismo como de confusión y polémica,
casi podría aplicarse al mismo Antonio Fernández
Díaz hoy en día. La voz potente con trasfondo
de quejío permanente que durante décadas encabezaba
incontables festivales y respaldaba incansable los bailes
de Mariemma o Manuela Vargas con un compás infalible,
ya no es la que era. De hecho, los pocos recitales que ofrece
este sobreviviente de la época dorada de los festivales,
los realiza con extrema dificultad, luchando heroicamente
con facultades mermadas para comunicar los cantes que tan
bien conoce a una generación que quizás no
ha tenido oportunidad de escucharlos en su día más
propicio.

Fosforito (foto: Manny Rocca)
Pero los logros de un artista no caducan. Ni sus conocimientos,
ni la seriedad, ni la afición. En los años
sesenta, los jóvenes cantaores ansiosos de ampliar
sus horizontes acudieron a dos fuentes ejemplares: Antonio
Mairena y Fosforito. Había otros cantaores espléndidos,
qué duda cabe, pero para aprender, estos dos. Entre
ambos, todo el repertorio del cante, hasta algunos estilos
en desuso, estaba expuesto de manera fiable, disponible
en grabaciones y actuaciones.
Lo que muchos ignoran es que Fosforito, a pesar de ser
mucho más joven que Mairena (nacen en 1932 y 1909
respectivamente), alcanzó la fama cuando Antonio
Mairena, a pesar de su gran capacidad artística y
enormes conocimientos, tenía una limitada proyección
profesional, Irónicamente, Fosforito fue uno de los
promotores principales de la concesión de la Llave
de Oro del Cante a Antonio Mairena en 1962.
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| Fosforito (Foto: Carlos Arbelos) |
Fosforito es una pieza importante del comienzo de la era
moderna del flamenco. La grabación que realizó
con la bailaora Manuela Vargas fijó normas para el
cante para baile, particularmente por peteneras, taranto,
cantiñas, caña o tientos, que siguen vigentes
hoy en día. Puso algunos cantes a Camarón,
y gracias a ello podemos disfrutar la soleá apolá
que llegó a grabar el de la Isla. La versión
de Fosforito de la siguiriya de Juanichi el Manijero incorpora
una misteriosa modulación al tono mayor que muchos
cantaores actuales han adoptado. Si otros se dedicaban a
desarrollar el sota, caballo y rey del cante básico,
Fosforito jugaba con la baraja completa - este “Niño”
tenía ideas diferentes al resto de la guardería.
Su trayectoria, aderezada con los mejores tocaores de la
época – Paco de Lucía, Juan Habichuela,
Juan Serrano, Juan Maya ‘Marote’ – refleja
una nueva estética que abriría camino para
jóvenes de la transición en el cante que vendría
poco después.
A pesar de haber nacido en plena época del ‘cante
bonito’, es un cantaor que desde niño se decantó
por el cante flamenco en un amplio abanico de estilos del
cante más tradicional, un gusto que hizo posible
su histórico triunfo en el primer Concurso de Córdoba
en 1956. Aquel año se llevó el Premio de Honor
en siguiriyas, martinetes, carceleras y saetas; Primer Premio
en soleares, caña, polo y serrana; Primer Premio
en malagueñas, rondeñas, verdiales y fandangos
de Lucena y Premio Absoluto en tonás, livianas, debla
y temporeras. Esto ocurre pocos meses después de
la aparición en España de la primera antología
de cante (Ducretet-Thomson, Hispavox) cuando todavía
faltan años para que dé comienzo la revalorización
liderada por Antonio Mairena y el aficionado de a pie está
embelesado con un sinfín de fandangos personales
y cantes de ida y vuelta que suenan por la radio, en los
espectáculos de variedades y en las grabaciones.
Acerca del joven Fosforito escribe Agustín Gómez,
uno de los organizadores del concurso:
“Traía un esquema de cante purísimo,
enciclopédico en su conocimiento y personalísimo
de estilo, hasta el punto de crear toda una estética
flamenca de síntesis andaluza para el flamenco.
[...]
Fosforito estaba en la línea de sobriedad, de pureza
de cánones, de respeto al legado tradicional en
la raíz del pueblo; campesino, minero, arriero,
o milenariamente ciudadano en Cádiz, morisco por
los montes de Málaga y Granada...en fin, esa cultura
popular y al mismo tiempo elitista, ya que confirmaba
un dominio técnico fruto de una elaboración
meticulosa y cultivada profesión. Aportaba para
el futuro la nota sincopada, el contratiempo rítmico
que habría que desahogarse libremente luego con
Paco de Lucía. Aquello fue un aporte, un logro
técnico para situar al flamenco en el tiempo que
habría que venir”.
(Catálogo del XVII Concurso Nacional de Arte
Flamenco de Córdoba)
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Fosforito :
charla con cante
(foto: Estela Zatania) |
Aquel “Niño” del Genil tenía
una juventud repleta de vivencias flamencas, aventuras y
peripecias, buscándose la vida con su cante en las
ventas y colmaos de la comarca con apenas diez años.
Es posible que fuera niño prodigio aunque no se moviera
en un entorno donde esa condición sería identificada
o cultivada. En una carta que escribe Ricardo Molina a Anselmo
González Climent en 1956, poco después del
primer Concurso de Córdoba, leemos acerca del carácter
tosco del muchacho: “Yo quería pulirlo
y quitarle todo lo que le quedó de su convivencia
con ‘artistas baratos’ del Perchel malagueño
y del Barrio de La Viña. Pero es tarea superior a
mi paciencia”
Dos años más tarde, en mayo de 1958, el mismo
Molina escribe nuevamente a González Climent:
“Fosforito es popular y universalmente admirado
en Madrid por todos los que conocen o intuyen el cante.
Con la Paquera es primera figura en el ‘Corral de
la Morería’. Frecuentísimas actuaciones
en la televisión. Como hace un año que no
lo veo, ignoro su situación estilística
actual. Nos escribimos de tarde en tarde. En lo que no
ha variado según me informan amigos comunes, es
en su incorruptible bondad y en su fonética natal:
lo que me hace pensar que también mantendrá
incólume su arte. A muchos, como a tu padre, les
gusta más que Mairena”.
(“Cartas de Ricardo Molina a Anselmo González
Climent sobre el Concurso Nacional de Arte Flamenco de
Córdoba 1955-1965”)
De eso hace medio siglo, y ahora, en el 2005, Antonio Fernández
Díaz entra en el círculo de la élite
del cante donde es el quinto y último socio (a partir
de ahora habrá una distinción diferente abierta
a otras disciplinas del flamenco), junto con Tomás
el Nitri (1868), Manuel Vallejo (1925), Antonio Mairena
(1962) y Camarón de la Isla (2000). Más de
sesenta años de profesión y cerca de treinta
grabaciones, conocimientos enciclopédicos, creaciones
propias que ahora forman parte del repertorio del cante
y una dignidad infalible hacen al hombre de Puente Genil
merecedor de la última Llave de Oro del Cante.
"Como la sal al guisao...", "Tu misma conciencia...",
"Manuela Reyes...", "Plaza de la Catedral...",
"Hay una laguna clara...", son sólo algunos
de los tercios ligados para siempre en la memoria colectiva
a la voz inconfundible del maestro Fosforito.
* * *
“Me parece merecidísimo
a todas luces, Fosforito ha hecho una labor muy grande,
nadie puede estar descontento, es un secreto a voces que
Antonio es de las voces más importantes que ha
habido”. Felipe Scapachini.
“Me parece extraordinario,
es una gran noticia para el flamenco. Fosforito tiene
muchísimo mérito, es una institución
y tiene el apoyo de todos los flamencos”. Chano
Lobato
“Yo a Antonio siempre lo
he deseado lo mejor, y me parece un galardón que
se merecía hace mucho tiempo, quizás ahora
un poquillo tarde, pero nunca es tarde si la dicha es
buena, entonces me parece muy bien que Fosforito tenga
la Llave. En su tiempo fue un poco como el guía
y la luz de muchos cantaores jóvenes que empezábamos
en aquel tiempo”. Calixto Sánchez.
“Creo que se lo merece
en toda regla, Fosforito ha tenido una gran carrera, ha
sacado a la luz los cantes olvidados y ha creado escuela.
Lo admiro muchísimo, es un precursor muy importante”.
Javier Latorre.
“Merecidísimo. Fosforito
ha sido uno de los mejores de todos los tiempos. Maestro
de maestros”. Yeyé de Cádiz.
“Me parece estupendo
que le den la Llave a un maestro como Fosforito, maravilloso...ha
influido en la carrera de cualquier cantaor actual”.
Antonio Reyes.
“La noticia me ha dado
mucha alegría, de hecho lo llamé y lo felicité
porque lo considero un gran maestro del cante, un luchador
nato, y gran merecedor, muchas felicidades para Antonio”.
Antonio Carrión.
“La Llave de Fosforito
está muy merecida porque es una persona que cuando
el flamenco estaba muy en baja forma, pues gracias a Fosforito
le pegó un levantón a esto, y la prueba
la tenemos en la discografía que tiene, y yo soy
totalmente partidario de que se le dé la Llave
a Antonio”. El Pele.
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Fosforito (reedición) - Antonio Fernández
Fosforito
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'Los Tronos del Cante' - Antonio Fernández
'Fosforito' - Archivos RTVE (DVD)
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Fosforito con Paco de Lucía
Selección Antológica del Cante
Flamenco
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