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Carmen Cortés “Mujeres
de Lorca”
Miércoles, 27 de septiembre, 2006. 2100h. Teatro
Central
Especial XIV Bienal de Flamenco de
Sevilla. Reseñas, programación, fotografías...
Baile: Carmen
Cortés, Trinidad Artíguez, Mónica
Rojas, Natalia Ferrándiz, Sabrina Fernández,
Silvia Rincón, Beatriz Uría, Rosa. Músicos:
David Cerreduela “Caracolillo”, Paco Cruz, Israel
Cerreduela, Guadiana,
Ramón el Portugués, Jonatan Fernández
“Joni”, María Carmona, Mónica
la Chicuela, Rafael Caldera, Mariano Díaz. Textos:
Federico García Lorca. Dramaturgia: Tomás
Afán. Música original: David Cerreduela. Dirección
musical: Faustino Núñez. Coreografía:
Carmen Cortés.
Texto: Estela Zatania
El tercero de cuatro estrenos en esta Bienal de
Sevilla tuvo lugar anoche en el Teatro Central. “Mujeres
de Lorca” es el título auto descriptivo de
esta nueva obra de Carmen Cortes en seis escenas inspiradas
en personajes femeninos sacados de Lorca.

Siempre que asisto a cualquier presentación de Carmen
Cortés, tengo la sensación de estar haciendo
cola en un parque temático - esas esperas interminables
para la atracción principal que dura escasos momentos
pero promete emociones fuertes. Haciendo cola, escuchas
la música ajena, ves los movimientos y los colores,
todo es lento y medio adormecido, la gente parece estar
pasándolo bien pero tú sólo deseas
que llegue el momento cumbre de sentir esa carga eléctrica
de emoción que sabes que vendrá a partir del
instante en que pases por las puertas y la atracción
se ponga en marcha. La Carmen bailaora que se esconde bajo
la superficie de una mujer aparentemente normal y corriente,
la que hace compás para el conjunto de jazz de Gerardo
Núñez, que se envuelve en telas diáfanas
en bailes oníricos, gesticula como actriz de cine
mudo o realiza movimientos del baile moderno, finalmente
es incapaz de disimular lo que lleva dentro. Cuando que
de pronto las voces interiores le dicen que desate los demonios,
que no tenga cuidado y que se entregue al compás
que siempre está pulsando por su cuerpo y colorea
su ser, entonces los privilegiados observadores abrochamos
cinturones y nos preparamos para un corto pero emocionante
viaje al flamenco.
Todo ha valido la pena cuando
por fin Doña Carmen Cortés decide entregarse
a los duendes
La Casa de Bernarda Alba, Yerma, La Zapatera Prodigiosa,
Doña Rosita la Soltera, Mariana Pineda y Bodas de
Sangre dan lugar a los seis actos en torno a seis personajes
femeninos. Parece que se cuentan historias, pero no se sirven
de manera clara debido a un exceso de simbolismo confuso.
Lo que sí no puede nadie pasar por alto es que de
zapatos va la cosa. Nunca llegamos a saber por qué
motivo una auténtica montaña de zapatos, aparentemente
de baile, decora el fondo del escenario medio tapando un
piano, ni por que en un baile las bailaoras están
enfajadas con zapatos haciendo una línea poco estética,
ni por que caen cientos de pares de zapatos desde arriba,
eso sí, precisa y sorprendentemente en el remate
de un compás, ni por que hay zapatos llenos de arena
o papeles como pétalos, ni porque se acaricia tanto
zapato.

Un buen equipo de músicos se esfuerza para dar coherencia
a la obra. Siguiriya, tonás, abandolao, tangos, bulerías,
jaleos, alboreá, soleá y caña figuran
entre otros cantes brevemente esbozados, pero por lo general,
poco cante, mucha música. La voz de Guadiana se destaca,
se agradece la escena de la fiesta por el descanso intelectual
cuando no tienes más que dejarte llevar por el compás,
y por supuesto, todo ha valido la pena cuando por fin Doña
Carmen Cortés decide entregarse a los duendes y durante
unos pocos minutos hace temblar el Teatro Central con su
baile inspirado y enérgico que te hace desear que
se viera obligada a trabajar con un presupuesto y recursos
mínimos para apartarla de tanto simbolismo teatral
y devolverla a su considerable esencia.
Más información:
Especial XIV Bienal de Flamenco. Programación,
reseñas, fotografías
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