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Belén Maya “Dibujos”
Viernes, 22 de septiembre, 2006. 2100h. Teatro Central
Especial XIV Bienal de Flamenco de
Sevilla. Reseñas, programación, fotografías...
Texto: Estela Zatania
Baile: Belén Maya. Cante: Rosario la Tremendita,
Picúo, El Pecas. Guitarra: José Luis Rodríguez.
Palmas: Ana Calí, Vanesa Coloma. Violín: Vladimir
Dmitienco.
Igual que su padre, Mario, Belén Maya posee
la extraordinaria capacidad de concebir el espacio que los
demás sólo vemos como un desordenado mundo
de colores y movimiento, como limpias formas geométricas
que va exponiendo mediante su cuerpo. En el sentido más
literal, su baile es una serie de “Dibujos”,
como se titula esta obra en la que la bailaora se permite
trabajar con pizarra y tiza que emplea para ir simbólicamente
estudiando los movimientos, con flechas y cruces, cual entrenador
deportivo planeando estrategias. En el programa de mano
los distintos números aparecen como “figura
1, figura 2…” etc.
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La magia de los grandes
bailaores que hace que no desees apartar la vista por si
perdieras algún momento de belleza
Es un pretexto que Belén plantea sin caer en la sobredosis
de intelectualismo que a veces desbarata las propuestas
de otros bailaores actualmente. Quizás sea un sexto
sentido, un buen gusto heredado de su estirpe bailaora o
la simple inteligencia de una mujer que tiene la suficiente
autoconfianza para depender de su baile como definitivo
vehículo expresivo. Sus movimientos son perfectamente
calibrados y calculados, de punto A a punto B sin desviaciones,
pero de alguna manera logra evitar que tanta precisión
proyecte frialdad. Posee la magia de los grandes bailaores
que hace que no desees apartar la vista por si perdieras
algún momento de belleza.
Le gusta el atrezzo. Baila la Chacona de J.S.Bach con un
largo echarpe rojo pegado a un abanico del mismo color.
Sus peinetas, pendientes y otros accesorios figuran en la
coreografía. Hasta las dos mujeres que hacen compás
son elementos del decorado y cómplices de la imaginación
de Belén.
Baila la rondeña libre – últimamente
se lleva mucho lo de bailar los cantes libres – terminando
por abandolao. Destacable también, los tangos clásicos,
incluyendo los del Titi. Aquellos que recordamos el baile
de Carmen Mora, madre de Belén, lo vemos reflejado
siempre en la hija, especialmente en los bailes con bata
de cola. Pero esta vez las alegrías con las que termina
carecen de sustancia y el baile queda en un pretexto para
hacer virguerías con la bata que se convierte en
protagonista.
Es un espectáculo variado, con sabios toques de
humor, sin grandes emociones y que posiblemente hubiese
lucido mejor con cante de mayor nivel.
Homenaje a Carbonerillo
Viernes, 22 de septiembre, 2006. 2330h. Hotel Triana.
En el Hotel Triana se ofreció un recital poco habitual
dedicado a Manuel Vega García, “Carbonerillo”,
cantaor sevillano nacido en 1906 que falleció con
sólo 31años habiéndose hecho figura
del cante con sus fandangos personales cuando esta forma
cantaora se había puesto de moda a través
de las voces de Pepe Marchena, Pepe Pinto y tantos otros.
Julián Estrada, pontanés, José Galán,
astigitano y el joven onubense Guillermo Cano no son voces
habituales en los grandes festivales, pero sí resultaron
especialmente aptas en este homenaje al Carbonerillo ya
que los tres cultivan el cante melódico y un gusto
por los fandangos de época. Los tres cantaores ofrecieron
sus mejores cantes con las guitarras de Manolo Franco, Manuel
Herrera y Jesús Zarrias respectivamente.
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Julian Estrada |
Carmen Ledesma |
Cano se destacó con el amplio surtido de fandangos,
José Galán con su soleá de Utrera y
Triana y Julián Estrada con unas clásicas
alegrías de Cádiz.
El mini festival de cante quedó redondo con la actuación
de la bailaora sevillana Carmen Ledesma y su cuadro compuesto
por Antonio Moya a la guitarra, María Peña,
Fabiola Peña y Guillermo Manzano al cante.
Más información:
Especial XIV Bienal de Flamenco. Programación,
reseñas, fotografías
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