|
Guitarra: Vicente Amigo. Segunda guitarra: José Manuel
Hierro. Percusión: Patricio Cámara, Paquito.
Cante: Rafael de Utrera Orquesta sinfónica de Murcia
bajo la dirección de José Miguel Rodilla.
Texto: Estela Zatania
Especial XLVI Festival
Internacional del Cante de las Minas - Programación,
noticias, reseñas, fotos
Después de la inauguración el día
3 del Festival Internacional del Cante de las Minas, con
pregón a cargo de la bailaora Milagros Mengíbar
y la actuación de los ganadores de la anterior edición
del concurso, la primera gala de la semana empezó
por lo grande.
Premio del Concurso Internacional de la Guitarra Flamenca
de Badajoz en 1988, premio de guitarra del Festival del
Cante de las Minas en 1989, Premio “Ramón Montoya”
en el Concurso de Córdoba de 1990, Premios de la
Música en 1998 y 1999, Grammy Latino al Mejor disco
de flamenco 2001… Vicente Amigo, “cordobés”
nacido en Sevilla en 1968, alter-ego de Paco de Lucía
aunque su formación profesional fuera con Manolo
Sanlúcar, actualmente es figura internacional de
la guitarra. Su consagración no sólo está
ligada al flamenco, sino que tiene esa inquietud que corresponde
a su generación y ha compartido vibraciones musicales
con nombres altamente relevantes de otros géneros
musicales como son John McLaughlin, David Bowie, Stanley
Jordan, Al Di Meola, Keith Richards, Bob Dylan, Alejandro
Sanz, Milton Nascimento, Joao Bosco o Phil Manzanera entre
otros.

Vicente Amigo (foto: Rafael Manjavacas)
El venerable escenario del mercado hecho teatro de La Unión
está lleno de atriles, sillas e instrumentos entre
los que Vicente, delgado y frágil de apariencia,
tiene que navegar con cuidado, guitarra en mano, para llegar
al sitio que le corresponde para un programa que incluye,
en la primera parte, un surtido de temas de grabaciones
anteriores suyas, y en la segunda, la obra “Poeta”
con música de Leo Brower interpretada por la Orquesta
Sinfónica de Murcia con Vicente de solista.
La primera parte empieza con esa música amorfa,
bella, etérea y sin ritmo que prologa la mayoría
de las composiciones para la guitarra flamenca desde que
Paco de Lucía pusiera la moda hace más de
treinta años. Un par de notas y frases parecen delatar
taranta o malagueña, pero cuando entra en el cuerpo
de la pieza, es soleá. Inmediatamente te das cuenta
de cómo el músico acaricia su instrumento,
lo mima, lo suplica y finalmente lo domina con facilidad,
sacando las notas con toda su resonancia, contrastando intensidad
con absoluta maestría, el fraseo exquisitamente doliente,
y siempre la guitarra como una extensión de su cuerpo.
Lugares hermosos que huelen
a mar, a gaviotas, a madrugadas y puestas de sol en costas
gaditanas donde habitan los espíritus de Aurelio,
Manolo Vargas, Pericón y la Perla…
Llegan tres palmeros (percusionistas y bajo) y la cosa
va en aumento con la incorporación del segundo guitarra
y el cantaor Rafael de Utrera para los fandangos de Huelva
y otras composiciones que a veces se disuelven en bulerías
con toda la energía que eso implica. Fue Amigo que
popularizó el concepto del cante como complemento
de la guitarra en grabaciones que realizó con José
Mercé y Remedios Amaya. La presentación sufre
el atraco decibélico de dos percusionistas, pero
el buen hacer de Rafael de Utrera, que es relegado a un
rincón oscuro para la duración del concierto,
y la maestría de Vicente, logran mantener el interés
a pesar de cualquier exceso.

Vicente Amigo con la Orquesta
Sinfónica de Murcia (foto: Rafael Manjavacas)
Después del descanso, el escenario está preparado
para acomodar la Orquesta Sinfónica de Murcia bajo
la dirección de José Miguel Rodilla para interpretar
“Poeta”, el homenaje a Rafael Alberti que Amigo
grabara en 1997. A la flamenca vitalicia que es una, le
cuesta convencerse de que pueda salir nada de interés
de tantas personas y tantos instrumentos, una guitarra y
un señor con batuta dirigiéndolo todo. Desfilan
las composiciones de Leo Brower aderezadas por Amigo y su
gente, miras a la jovencita con el violín, el señor
del bigote y gafas que maneja su violonchelo, el director
de espaldas al público, y luchas por encajar el feeling
flamenco. No, no estás transportado al barrio de
Santiago, pero la fuertemente evocadora música te
envuelve y te coge de la mano para llevarte a lugares hermosos
que huelen a mar, a gaviotas, a madrugadas y puestas de
sol en costas gaditanas donde habitan los espíritus
de Aurelio, Manolo Vargas, Pericón y la Perla. Y
te das cuenta de una cosa sorprendente: toda esa percusión
y guitarreo contemporáneo de la primera parte queda
pequeño al lado de la pura experiencia auditiva de
la segunda, subrayando la universalidad del atractivo de
la buena música. El público exige bis y Vicente
y su gente ofrecen el acertado colofón de una larga
bulería tradicional.
 |
 |
Vicente Amigo (foto: Estela Zatania) |
Vicente Amigo con su grupo y el
maestro Rodilla (foto: Estela Zatania) |
Los organizadores también han dispuesto unos trasnoches
flamencos en el escenario acogedor de un pub con jardín
de La Unión. Después del numeroso reparto
de intérpretes en el teatro mercado, pudimos disfrutar
de la cara más íntima del flamenco más
tradicional con el cante del joven jerezano Ezequiel Benítez
acompañado por la guitarra de Manuel de María.
|