| Cante:
José Menese, Manuel Agujetas, Nano de Jerez. Guitarra:
Antonio Carrión, Antonio Soto. Baile: Antonio el
Pipa con Juana la del Pipa, Manuel de Tañé
y David Carpio al cante, Pascual de Lorca y Pepe de Morao
al toque y Ma. José Franco al baile.
Texto: Estela Zatania
Fotos: Rafael Manjavacas
Especial XLVI Festival
Internacional del Cante de las Minas - Programación,
noticias, reseñas, fotos
Dentro de las actividades culturales del Festival
Internacional del Cante de las Minas, el sábado día
5 se destacó la conferencia de Manuel Suárez
Japón “Imagen sucesiva de Cristina Hoyos”,
bailaora homenajeada en esta edición del festival.
El acto terminó con el lujo del cante por mineras
de Encarnación Fernández, especialista en
los estilos levantinos, acompañada a la guitarra
por su padre Antonio Fernández.
En la Catedral de Cante, la noche perteneció en
su totalidad a Andalucía occidental con un cartel
que pudo haber sido el de cualquier festival de cante a
la actual usanza. José Menese, Manuel Agujetas y
el Nano de Jerez, tres admiradas figuras del cante más
tradicional, y Antonio el Pipa con su compañía
de baile al completo. Un programa corto de sonidos mineros,
y largo del cante más duro. Pudo no haber estado
del gusto del público mayoritariamente local, pero
al final la indiscutible calidad les convenció.
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conferencia de Juan Manuel Suárez
Japón |
Nano de Jerez |
Cayetano Fernández “Nano de Jerez”,
el secreto mejor guardado de los sevillanos en cuya ciudad
vive este veterano intérprete del cante tradicional.
De familia cantaora, el Nano es a menudo injustamente tachado
de festero, seguramente debido a su tremenda capacidad para
entretener por fiesta, pero domina perfectamente el cante
por derecho. Honesto, explosivo a veces, inocente a su manera,
cariñoso, dinámico y carismático. Con
el admirable Antonio Carrión a la guitarra, el cantaor
está visiblemente a gusto. Empieza por tangos, de
Triana y de Cádiz, sin artífice alguno, y
un sabor a lo antiguo, el público le pertenece. Soleá
por bulería, y nuevamente el patio reacciona, fandangos,
soleá, todo le sale con una inacabable energía
natural y es una pura delicia. La esperada bulería
donde el Nano despacha su compás instintivo es salpicada
por su baile de patio de vecinos que parece tan fácil
pero que pone al público en pie.
Otra clase antológica,
y Antonio Mairena sonríe contento desde algún
lugar
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José Menese & Antonio
Carrión |
Agujetas de Jerez |
Cambio de aires pero no de altura. José Menese, figurón
desde los años sesenta, mairenero a morir pero con
personalidad propia, es recibido con un caluroso aplauso
que delata respeto y admiración. Su gusto por los
cantes en desuso o casi olvidados no flaquea, y empieza
con nanas y farruca. “Vamos a ahondarnos en esta tierra
un poquito” anuncia el cantaor, y se mete de cabeza
en taranta y taranto, no al estilo del Levante, sino de
Torre, sin melisma ni barroquismo de ninguna clase, a pulmón
abierto. El público local es tolerante y el aplauso
es educado pero reservado, esto funciona así, cada
territorio defiende sus cantes. A continuación “un
cante poco usual, pero no se asusten”, y Menese interpreta
una guajira con versos cortos y una larga espinela con su
Carrión sacando flamencura de un palo que siempre
corre el riesgo de resultar excesivamente almibarado. El
cantaor tiene el pelo y la voz de un hombre mucho más
joven, y no se le acaban ni las fuerzas ni las ganas. Ofrece
un magistral paseo por la soleá, tocando todos los
puntos neurálgicos de este cante básico, y
luego por siguiriyas imparte otra clase antológica
que acaba con la poca conocida toná liviana y Antonio
Mairena sonríe contento desde algún lugar.
Esos sonidos hirientes, patéticos,
desgarradores y ancestrales
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Antonio El Pipa & María
José Franco |
Domingo Patricio grupo |
Manuel Agujetas es el encargado de cerrar la primera parte
con su cante rancio y peleado. Es un cantaor irregular y
cada actuación es una nueva aventura para su público.
El presentador Manuel Curao resume su biografía en
pocas palabras, “el cante como se lo enseñó
su padre”, y hace referencia al desaparecido maestro
Chocolate que siempre es nombrado por Agujetas como el único
de su misma categoría (el hombre no tiene fama de
modesto). Con el acompañamiento de Antonio Soto empieza
por soleá, esos cantes cortos suyos, y se le ve relajado
y a gusto, sincero, con ansias de agradar. Por siguiriyas
está claro que ha venido a entregarse y a quedar
bien. Fandangos, y el público es más receptivo.
El cantaor se pone de pie para tonás, su cara se
transforma y hay un silencio largo y ensordecedor antes
de que el enorme espacio se llene de esos sonidos hirientes,
patéticos, desgarradores y ancestrales. El taranto
que ofrece a continuación es anticlimático,
y cuando se lanza por segunda vez por siguiriyas, hay un
desbarajuste de tonos entre voz y guitarra que ni cantaor
ni tocaor son capaces de sanear a tiempo. El público
queda perplejo pero todo es perdonado y el cantaor abandona
el escenario con efusivos aplausos. Parafraseando a Humphrey
Bogart, “siempre nos quedará Agujetas”.
Es la media parte y cuando volvemos del tabaco el escenario
está dispuesto para recibir al grupo de Antonio el
Pipa. El bailaor hace su espectacular presentación
por alegrías y se retira, dejando el escenario a
su tía Juana, que es recibida con un largo aplauso,
y canta tientos terminando con tangos populares. Su imposible
voz fascina y engancha, te preguntas cómo es posible
conmover a través de aquellos sonidos que emite con
aparente naturalidad. Una solea por bulería de pareja
y mano a mano entre el Pipa y María José Franco,
y lo venden francamente bien. La ‘piece de resistance’
no obstante sigue siendo la larga soleá que Juana
le canta a Antonio, esta noche vestido de blanco con botas
de ante de un extravagante color púrpura, o morado
eléctrico, difícil definirlo, y la compenetración
entre sobrino y tía nos mantiene atentos hasta el
final.
La larga noche empezó bien y terminó mejor,
y ni un cajón. Para los valientes, el trasnoche arrancó
a las tres y treinta minutos con el grupo de jazz aflamencado
del catalán Domingo Patricio con flauta, guitarra
y percusión.
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