HOME - Deflamenco.com
buscador
19 de marzo de 2010
mapa cesta ayuda

 

Jueves 16 de enero, Sala Joaquín Turina, Sevilla. 21.00 horas

Estela Zatania


Baile: Juana Amaya, Farruquito, Farru, Pepe Torres
Cante: Enrique el Extremeño, José Valencia, Jorge El Canastero, Tana
Guitarra: Paco Fernández, Román Vicenti, Raúl El Perla
Percusión: Manuel Soler

DOS JÓVENES VETERANOS FIJAN UN NUEVO NIVEL PARA EL BAILE FLAMENCO

Candentes, arrasadores, insuperables... 'increíbles' en el sentido más literal de la palabra. Costaba 'creer' lo que estaba aconteciendo la noche del 16 de enero 2003 en la Sala Joaquín Turina de Sevilla. Dos jóvenes veteranos, valga plenamente la contradicción, a punto de iniciar una dilatada gira por los Estados Unidos, fijaron un nuevo nivel para el baile flamenco.

Con un foro completo la sala respiraba expectación, y no era para menos. La realeza del baile flamenco gitano, la princesa Juana Amaya (Morón de la Frontera, 1968), y el príncipe Farruquito (Sevilla, 1982), habían montado un espectáculo conjuntamente y lo estrenaban en tierra hispalense antes de embarcar en una importante gira internacional.

La realeza del baile flamenco gitano, la princesa Juana Amaya, y el príncipe Farruquito

Con muy poca edad Juana Gómez García "Juana Amaya" ya demostraba su capacidad expresiva y su extraordinario dominio del compás. Con sólo dieciséis años era pareja de Mario Maya, y con veinticinco viajaba por el mundo con su propia compañía. Farruquito, nieto del legendario bailaor Farruco, también era niño prodigio. Debutó en Nueva York con cinco años, y ahora con veinte está en la cima de su profesión.

 

 

Hace menos de un año Farruquito bailando era una peonza desenfrenada. Ahora esa sobredosis de compás y energía ha encontrado su carril, el joven se ha calmado lo justito, en fin... ha madurado. Ahora su baile está lleno de silencios, miraditas, y movimientos exquisitamente sutiles de manos y cabeza a la vez que todo está insertado en un compás tan cristalino y contundente que nos deja con la impresión de que nadie anteriormente ha bailado a compás. El joven ha incorporado movimientos realmente originales y revolucionarios, pero su estirpe cuida de que sean, por encima de todo, flamencos. No obstante, es demasiado fácil decir que ha heredado el buen gusto de su abuelo con quien salió bailando en la película 'Flamenco' de Saura con sólo doce años. Otros vástagos de otras dinastías flamencas de gran prestigio no han sabido, podido o querido aprovechar el elemento 'sangre'. Su hermano menor Farru también interviene en 'Por Derecho' con un papel importante. Aunque indudablemente es un bailaor de primera línea, va a ser difícil alcanzar las alturas de Farruquito.

...nos deja con la impresión de que nadie anteriormente ha bailado a compás

Otro componente interesante es Pepe Torres de Morón de la Frontera, el pueblo de Juana, y una localidad que está dando la nota en el baile flamenco actual. El baile de Pepe es bastante más discreto que el de Farruquito, pero no menos admirable. Su estilo sabe a los viejos bailaores del pueblo, con aires de su tío Andorrano, totalmente pulido y actualizado sin sacrificar sabor ni esencia.

El atrás que lleva esta colección de jóvenes no sólo es altamente profesional, sino muy apropiado para la ocasión. Saben dar el punto preciso de tradición renovada sin recurrir a los elementos dudosos que se han puesto tan de moda en la última década. El toque de Paco Fernández al buen nivel de siempre. Se administra sabiamente el ubicuo Manuel Soler al cajón para un par de números, y luego el hombre ejecuta un sorprendente solo de...¿de qué?...en el programa el número se titula "Solo Manuel Soler". Manuel sale 'solo ante el peligro' con su cajita, sin palmeros siquiera. Se sienta. Hace compás al cajón, gesticula, da palmas, pellizca con braceo, silencios, miradas, cuerpo, se levanta, baila, vuelve a sentarse, el público, con perdón, a punto de la micción involuntaria. Pocas veces un solo individuo ha podido trasmitir tanto flamenco con tan poquito. Manuel Soler es único.

También destacables son los cantaores Enrique el Extremeño y José Valencia. Hace años que Enrique se estableció como uno de los mayores lujos que se puede permitir un bailaor o una bailaora. El cantaor se niega a aceptar el lugar común de la inferioridad de los cantaores para baile, y su cante llena, arropa y embellece el total sin robar protagonismo. A pesar de su juventud, José Valencia de Lebrija también es un gran profesional. Tiene aspecto de alumno de contabilidad al que le gusta demasiado la cocina de su madre. Inofensivo y desenfadado, nada de 'artisteo' ni ropa de etiqueta. Pero cuando abre la boca todo dios presta atención. Una voz afillá privilegiada, compás por un tubo, conocimientos dignos del noble apellido que comparte con el mítico Paco la Luz.

Impecable coherencia y frescura...
la sensación de espontaneidad sin sacrificar profesionalidad

Juana Amaya está viviendo un momento artístico muy dulce. Su dominio del baile es absoluto y su estilo personalísimo y racial, a la vez que sumamente femenino...no esa feminidad cursilona de otras épocas, sino agresiva e independiente, recordando siempre las raíces. A diferencia del espectáculo que ofreció Juana para la Bienal, que quedaba como una colección de pinceladas sin ton ni son, esta obra tiene una impecable coherencia y frescura. Se ha conseguido la sensación de espontaneidad sin sacrificar profesionalidad, y la prueba de ello fue la reacción del público que seguía cada giro, cada pellizco y jaleaba de una sola pieza repetidas veces. Como todo hay que decirlo, es necesario comentar el excesivo empleo del taconeo, pero incluso esto se deja tragar porque está hecho con arte, y funciona bien dentro de la totalidad. Otro punto criticable es la falta de interacción entre los principales. Catorce años separan a Juana Amaya de Farruquito, sin mencionar la fuerza de sus respectivas personalidades...bailan juntos pero no comunicados. Queda demostrado lo que afirman algunos entendidos, que el baile flamenco es un empeño unipersonal.

Especialmente bien logrado es el fin de fiesta, que tan a menudo en otros espectáculos, a pesar de la presunción de espontaneidad, acaba siendo una rutina desganada y previsible. Aquí el desorden y júbilo parecen auténticos, y la obligada salida de los críos se realiza de una manera genial y entrañable. Farruquito ejecuta su pataíta y es relevado por el Farru. Mientras esté bailando éste, se materializa desde el foso un joven de unos catorce años, con la melena que lucen sus mayores, bailando con el sello familiar. Sigue el cante y la marcha y se materializa otro joven melenudo, más chico aún, también desde el foso, esta vez con la ayuda de una mano adulta...no tiene más de once años y ya empezamos a captar el mensaje...la saga continúa...¡y otro más chico todavía! ni que pompitas de jabón, cada vez el respetable más incrédulo...seis años como muchos, la cara clavadísima del patriarca Farruco, nada de niño gracioso, el chico baila y pellizca igual que sus mayores y con un solo movimiento bien calculado de su manita infantil, la sala le pertenece. Elocuente orgullo de raza y familia que erizó el vello de todos los presentes.

 

 

Elocuente orgullo de raza y familia que erizó el vello de todos los presentes.

A la salida del teatro nos hemos encontrado con la gran veterana del baile, Luisa Triana, la que fuera durante años componente de la compañía de Carmen Amaya cuando su padre Antonio Triana era pareja de ésta. Era de esperar que su opinión sobre la actuación fuera templada por la época que le tocó vivir, y por sus gustos clásicos y tradicionalistas. No obstante comentó efusivamente: "¡Esto sí que es otra cosa - totalmente actual, pero siguiendo la línea!" Una clara referencia a los excesos artísticos de algunas obras recientes de compañías importantes. A ver si caduca ya la moda cansina de las obras clásicas adornadas con flamenco, la falsa modernidad forzada a base de la cosmética de unos instrumentos ajenos, canciones en lugar de cante y un toque de guitarra que coloca lo bonito por encima del dinamismo del flamenco. Juana Amaya y Farruquito han demostrado que este arte tiene cuerda para rato, sin necesidad de tales alteraciones.

Atención Boston, Cleveland, Hartford, New York, Washington D.C., Albuquerque, Vancouver, Santa Barbara, Santa Cruz, Berkeley y San Diego...que llega la realeza.

Texto y fotos:

Estela Zatania
zata@deflamenco.com

Programación Festival Flamenco USA 2003

Programación 'Jueves Flamencos' - Sevilla

 
Tienda en Madrid - Contacto - Publicidad - Sugerencias - Cartas al Director Suscríbete a
nuestro boletín
deflamenco en tu email
pago seguro. Tienda on-line flamenco
© 2003 Tintes Flamencos S. L. Todos los derechos reservados - CIF - B83546655.
Inscrita en el Registro de Empresas de Venta a Distancia con el número (NEVA) 2003/0337/13/28/4/V
Design by Krama (Diseño web y tiendas virtuales) - Madrid