Rebajas Enero 2012  
HOME - Deflamenco.com  
buscador
8 de febrero de 2012
mapa cesta ayuda

buscador
OFERTAS
Selec. regalos flamencos
Selec. regalos guitarra
Selec. regalos baile
Ofertas
Díficil de encontrar.
TIENDA DE BAILE
Faldas de baile flamenco (-20%)
Vestidos de baile flamenco (-20%)
Tops/bodys/maillots de flamenco (-20%)
abanicosAbanicos, pericones para baile (-20%)
Castañuelas del Sur (-10%)
Zapatos Don Flamenco
Zapatos Yebra
Zapatos Happy Dance
Mantoncillos/Picos (20% descuento)
Mantones de Seda (20% descuento)
Complementos / Peinas / Pendientes (20% descuento)

Telas para confección trajes. Venta on-line

DeFlamenco Shop in Madrid

 

27 de julio, 2002 - 23 h Plaza de Toros

 

 

 

Actuación especial del Ballet de Cristina Hoyos "Al Compás del Tiempo"
Cante: Antonio Núñez 'El Chocolate', Tina Pavón, Fernando de la Morena, Antonio Reyes
Baile: Juan de Juan
Toque: Antonio Carrión, Daniel Méndez (Dani de Morón), Eduardo Rebollar

 


Este año en la trigesimosexta edición del Gazpacho de Morón, un festival flamenco que tiene su lugar en la lista de los más veteranos de España, los organizadores han tirado la casa por la ventana con la presentación del Ballet de Cristina Hoyos y su espectáculo "Al compás del tiempo"

La primera parte del festival fue constituida íntegramente por el grupo de la Hoyos que ofreció un espectáculo profesional, pulido, impecable e intachable en todos los sentidos. "Al compás del tiempo" es una obra sin línea narrativa en la cual los diez bailaores y bailaoras, tres tocaores, dos cantaores y una cantaora llevan al espectador por los senderos del taranto, tangos, siguiriyas, alegrías, bulerías y soleá con un bello final con coro ex profeso. La veterana Hoyos hace de figura pero deja que luzcan bien los talentos jóvenes del grupo, en particular el bailaor el Junco. No es corriente la inclusión de un ballet al completo, presentando una obra completa, dentro de un festival de cante como es el Gazpacho. De hecho, siguiendo el ejemplo de la Bienal de Sevilla, el carácter de los festivales flamencos está evolucionando hacia una forma común e internacionalmente homologada. Ahora vemos los mismos espectáculos en un pueblo de Andalucía la baja, que se ofrece en los escenarios más pijos de Londres, París, Nueva York o Tokio. El público estaba debidamente impresionado y encantado, pero esta observadora no pudo evitar recordar las sabias palabras del arquitecto Mies van der Rohe: "menos es más".

Morón es un pueblo con historia tocaora, y esa historia tiene su nueva esperanza en la persona del joven Daniel Méndez que abrió la segunda parte con un sólo de guitarra por bulerías. Sigue una línea decididamente moderna con algún que otro guiño para el maestro morenense desaparecido, Diego del Gastor, un hombre que puso Morón de la Frontera en el mapa flamenco para toda una generación de aficionados de ultramar. A continuación Daniel acompañó al cantaor de Chiclana, Antonio Reyes. Ganador de dos importantes premios en el último concurso de Córdoba, Antonio sigue prometiendo sin llegar a conmover. Demostró sus conocimientos por soleá y por siguiriya con sus habituales ecos caracoleros, y logró captar la atención del público por bulerías, palo que en Morón es casi una religión. Terminó por fandangos compitiendo con el ruidoso "botellón" que estaba aconteciendo en los pubs justamente fuera de la plaza de toros que este año se empléo por primera vez para la celebración del festival.

Entonces se detuvo el tiempo y vino un silencio. La voz sabia y ricamente texturizada, alternativamente lastimera y valiente de Antonio Núñez 'El Chocolate' retumbó por la plaza recordándonos la época dorada de los festivales cuando dábamos por sentado que Antonio Mairena, Perrate, el Terremoto y tantos otros nos cantarían eternamente... Hace pocos meses en Madrid el Chocolate, que se quejaba mucho del humo de aquella salita cerrada, parecía haber perdido facultades y no era posible apreciar su cante sin matizar "teniendo en cuenta su edad". Aquí, al aire libre, estaba en espléndida forma y el público de Morón supo apreciar el cante del último gran maestro de su quinta. Por malagueñas, siempre "a su manera", por soleá evocando a Tomás y a Triana, unas siguiriyas soberbias, los fandangos que siempre convierte en importantes... Para terminar, sintiéndose a gusto con su voz y con el público, este hombre de 71 años se puso de pie y caminó hasta el borde del escenario. Allí, sin amplificación, sin necesidad de demostrarle nada a nadie, sin una luz siquiera que le iluminara, cantó valiente y emotivamente por tonás.

Luego el cambio era brusco con la aparición de Tina Pavón, de San Fernando, que vino en sustitución a Esperanza Fernández, con la guitarra de Eduardo Rebollar. Su cante festero es muy apreciado en Morón, y sin ser familia de la dinastía flamenca de los Pavones, busca ecos de la Pastora. Cantó por tientos, por alegrías con romeras y cantiñas con sabor antiguo, por bulerías y por fandangos.

Para completar la geografía cantaora del triángulo dorado del cante, no podía falta un representante jerezano. Y qué embajador más apto que el veterano Fernando de la Morena, uno de los cantaores más subestimados hoy en día. Con su aplastantemente original personalidad, su voz natural y resonante, y los conocimientos de toda una vida con el cante, interpretó soleá, fandangos, cantes de trilla, y cómo no, bulerías. Entre bastidores, el Chocolate y su mujer estaban sentados a mi lado. Tanto le jaleaba aquel a Fernando, que su mujer le mandó a callar para que pudiera escuchar el cante. Mejor referencia imposible.

 

El festival cerró de manera espectacular con el baile de Juan de Juan. Este joven moronense de 23 años que durante varias temporadas ha sido primer bailaor/bailarín y protegido de Antonio Canales, rápidamente se está convirtiendo en una máxima figura del baile. De hecho, su nombre, junto al de la gran bailaora Juana Amaya, también natural de Morón, constituye un motivo para empezar a hablar de este pueblo como cuna de bailaores. Juan de Juan bailó por soleá, y aparte de cierto exceso de energía, estuvo magnífico. Su baile muestra esa mezcla acertada de innovación templada por la tradición que da lugar a un producto irresistible. Movimientos escuetos y perfectamente controlados, un altísimo nivel técnico al servicio de una inteligencia artística, y un compás cristalino y perfecto....son los rasgos más destacables del muchacho que después de terminar de bailar en el Gazpacho de Morón a las cinco y veinte de la madrugada, se marchó pitando para realizar otra actuación en el festival de la guitarra en Marchena.

Texto y fotos:
Estela Zatania
zata@wanadoo.es

Fotos de arriba a abajo y de izquierda a derecha (click para ampliarlas):
Cristina Hoyos, El Ballet de Cristina Hoyos, Dani Méndez (Dani de Morón) con Antonio Reyes al cante, Fernando de la Morena, Chocolate con Antonio Carrión al toque, Tina Pavón con Eduardo Rebollar al toque y Juan de Juan.

 

Reseña: XXXV Gazpacho Andaluz 2001

Entrevista a Dani de Morón

 
Tienda en Madrid
c/ Moratín, 6
28014 Madrid
+34 912987045
Contacto - Publicidad - Sugerencias - Cartas al Director Suscríbete a
nuestro boletín
deflamenco en tu email
pago seguro. Tienda on-line flamenco
 
© 2003 Tintes Flamencos S. L. Todos los derechos reservados - CIF - B83546655.
Inscrita en el Registro de Empresas de Venta a Distancia con el número (NEVA) 2003/0337/13/28/4/V
Design by Krama (Diseño web y tiendas virtuales) - Madrid