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“CRUCE
DE CAMINOS”
Martes, 28 de noviembre, 2006. 2000h. Teatro Central (Sevilla)
Texto: Rubén Gutiérrez
Cante:
Rocío Segura, Gema Jiménez, Antonia Contreras,
David Pino, El Polaco, Plácido González, José
Menese, Chano
Lobato; Guitarra: Antonio Carrión, Eduardo Rebollar,
José Luis Postigo; Director artístico: Juan
José Román.
Con un elocuente titulo se presentaba anoche en el
sevillano Teatro Central, una producción de la Excelentísima
Diputación de Sevilla que lleva por título “Cruce
de Caminos”, una original propuesta que recoge cantes
y cantaores de cada una de las provincias de nuestra comunidad
andaluza.
Tras unas palabras del Director Artístico del montaje,
Juan José Román, y las protocolarias del Presidente
de la Diputación, que justificaban el por qué
de este proyecto, de esta manera entraba en escena Antonio
Carrión para interpretar en solitario los primeros
acordes por soleá. Toda la producción goza de
una escenografía minimalista, con las sillas de aneas
como único vestido del decorado, y hacia una de ellas
se dirige José Menese para acompañar al que
fuera Niño Carrión.
Una de las características del espectáculo,
amén de ser un viaje desde Huelva a Almería
y de Jaén hasta Cádiz, es recuperar ciertos
cantes que cada día son más difícil de
ser escuchados en los recitales y festivales flamencos. Se
evoluciona y fusiona últimamente en los bailes, cantes
y toques, pero no debemos olvidar ciertos estilos, que durante
siglos han hecho las delicias de los aficionados.
De este modo, primeramente una rejuvenecida Antonia Contreras,
representante de la provincia de Málaga, acompañada
por Eduardo Rebollar a la sonanta, y Plácido González,
invitado por la provincia de Huelva junto al magistral Antonio
Carrión, interpretan respectivamente jaberas y bamberas.

foto: Málaga en Flamenco
Recuperando cantes que cada día
son más difícil de ser escuchados
Llegaría el turno a la almeriense Rocío Segura
y José Luis Postigo, cantes de su tierra en la figura
del taranto de Pedro el Morato, y alegrías de Córdoba
que ejecuta el representante de esta provincia, David Pino,
secundando por Eduardo Rebollar.
Este espectáculo se presentó el pasado sábado
en Málaga, y nos llegaron ecos de un Chano Lobato recuperado,
que incluso se dio sus pataítas. En su tierra de adopción
no podía ser menos, y con bulerías de su tierra
natal nos enseñó el arte que tienen en Cádiz.
Faltaba la aparición de otra de las féminas
invitadas, venida desde Jaén, nos deleita por cantes
de Linares, junto a su habitual compañero de fatigas
Eduardo Rebollar. Una buena taranta, pero debería cuidar
el excesivo volumen de su interpretación, más
aun, como ocurre en el Teatro Central donde suelen trabajar
buenos profesionales en el sonido.
Con letras del Sacromonte y Lorca, una media granaína
será la presentación de El Polaco, muy sentida,
para dar paso a las mujeres que cantarán por tangos,
y nunca mejor dicho, Rocío por Pastora, Antonia por
la Repompa y Gema, unos muy canasteros tangos extremeños.
Un poco de falta de compenetración en las guitarras
en esta ocasión, pero un número muy festero.
Al principio nos asustó el programa que anunciaba
los cantes, y pensamos en un maratón de flamenco que
nos recordó a esos espectáculos que desde la
década de los veinte del pasado siglo recorrían
la geografía flamenca. Ópera Flamenca de la
mano de José Menese y la liviana, David Pino y El Polaco
por verdiales y rondeñas, y como no podía ser
de otra forma, Plácido González, natural de
Alosno, con cantes de la geografía onubense. El fandango
sigue siendo el cante del pueblo andaluz – rara es la
población donde no se interpreten, y el público
invitado, que no llenaba el auditorio, aplaudía cada
tercio.
El colofón de este espectáculo, una obra de
arte flamenco de Chano Lobato y “Aquellos duros antiguos”,
tanguillo en los que se sumará toda la troupe para
el fin de fiesta, que como definiera José Menese en
su soleá, hacen que ocho provincias unidas den un sobresalto
a Dios y a cualquiera que tenga un mínimo de gusto
musical.
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